De Irlanda llega esta mezcla de acción y comedia poblada por gángsters locales con un denso acento pero la película, a pesar de su buen ritmo, su dinámica, su estilo desenfadado y a la vez atrevido, no logra ser todo lo entretenida que debería. Al filme le falta un mejor tono humorístico pero cuenta con un gran elenco actoral, encabezado por Cillian Murphy, Jim Broadbent y con los secundarios Liam Cunningham y Brendan Gleeson.
Michael debe mil euros al gángster local llamado Perrier y tiene como fecha límite para reunirlo esa misma noche. Cuando está intentando conseguir el dinero con un préstamo de otro mafioso, su padre le viene a ver diciéndole que se va a morir en breve. Cuando dos de los matones de Perrier van a romperle dos huesos por la falta de pago, uno de ellos recibe un disparo por parte de la vecina de Michael. Perrier, para vengar la muerte de su empleado, ofrece una recompensa por la muerte de Michael y las dos personas que lo acompañan, su vecina y su padre.
En 2003 apareció una refrescante comedia criminal irlandesa titulada “Intermission”, protagonizada por Colin Farrell y Cilliam Murphy entre otros. Su guión escrito por Mark O'Rowe combinada acción y humor negra de una forma ingeniosa, inteligente y punzante. “Perrier’s Bounty” está escrita por el mismo guionista y es del mismo estilo. Tiene a personajes algo excéntricos, un humor basado en diálogo, algo de tensión y también acción. Está narrada con un notable dinamismo y se deja ver con facilidad pero a diferencia de “Intermission”, su tono no está tan bien medido y su componente cómico está menos conseguido. A pesar de que lo intenta, no resulta ni el mismo divertimento ni tampoco entretenimiento.
La historia está bien hilvanada y se mueve con comodidad entre escenas de acción y los momentos en los que explota su humor peculiar, la dirección es acelerada aunque cumplidora pero la construcción de este filme sigue más una fórmula que Tarantino perfeccionó y que ha creado escuela, destacando por ejemplo Guy Ritchie entre sus alumnos. La película tiene todos los ingredientes: gángsters, armas, hilos narrativos que se mueven de forma inesperada, un tono ligero pero a la vez atrevido y destacados actores encarnado a personajes de dudosa moralidad, pero la mezcla no acaba de funcionar.
Uno de los aspectos más remarcables en el filme es su conjunto actoral. Está encabezado por Cillian Murphy ("Origen", "Batman Begins"), perfecto para este tipo de roles y notablemente acompañado por Jim Broadbent, quien resulta lo mejor de la película. Liam Cunningham y Brendan Gleeson son los malos de la función, aunque no logran aportar nada más que su presencia. Un dato curioso es la voz en off que va narrando la historia a medida que esta avanza, perteneciente a Gabriel Byrne dando rienda suelta a su acento materno en un papel clave del filme pero sin presencia física.
“Perrier’s Bounty” viene con la carta de presentación de sus nombres propios, tanto el de sus actores como el de su guionista, pero lamentablemente no consigue estar a la altura de las expectativas y acaba siendo completamente olvidable, aunque siempre resulta en un filme ameno, dinámico y con algo de chispa. |