Simon Pegg y Nick Frost protagonizan y escriben esta road movie alienígena con el humor que les caracteriza aunque sin llegar a la genialidad que han demostrado en anteriores ocasiones, tal vez debido a que Edward Wright no está en la silla de dirección y es Greg Mottola, con una apuesta más contenida, quien la ocupa.
Sinopsis: Greame y Clive son dos amantes de la ciencia ficción y los cómics que tras, haber asistido a un evento relacionado con ambos, emprende un viaje peregrinatorio por Estados Unidos visitando los lugares más conocidos por ser donde se avistaron o estrellaron los Ovnis más popularizados. En mitad de una carretera, se encuentran con un alienígena de verdad que quiere volver a casa y que no es para nada como se lo podrían haber esperado.
El disfrute que puede proporcionar esta película es relativo al grado de fan de ciencia ficción que se sea. Es indiscutible que la pareja de actores formada por Simon Pegg y Nick Frost tiene una de las mejores químicas en pantalla de las que se han podido ver en los últimos años y es innegable el talento natural de ambos para la comedia. Sus anteriores incursiones conjuntas son no solamente altamente disfrutables sino un entretenimiento divertido, irónico, inteligente y que sabe coger un género cinematográfico y sacarle todo el jugo que contiene. Son la serie de televisión “Spaced”, “Zombies Party” y “Ama fatal” pero en todas ellas había un tercer ingrediente básico, el director Edgar Wright. Seguramente ocupado con su última película “Scott Pilgrim vs. el mundo”, Wright no ha dirigido este proyecto aunque también ha dejado patente su lado geek, algo que comparte plenamente con Pegg y Frost y quienes no tiene miedo de firmar un guión lleno de referencias desde “Mac y yo”, “Alien”, “Encuentros en la tercera fase”, “Star Wars”, “Star Trek” y mejor parar porque la lista podría ser interminable.
Es probable que con Edgar Wright esta hubiese sido una película mucho más interesante visualmente y seguramente con un tempo más ajustado. Wright siempre ha sabido aprovechar los notables diálogos creados por su dúo de actores y crear con ellos una acción narrativa fantástica. Aquí la dirección recae en Greg Mottola, quien aborda el material con un estilo más clásico y pausado, haciendo que “Paul” sea menos vistosa pero accesible a un público más amplio.
La película en sí es tan divertida y entretenida como cabía esperar, aunque no llega al nivel de las anteriores colaboraciones entre Pegg y Frost. Sorprendentemente en algunos momentos carece de la originalidad que posee generalmente el filme, haciendo destacar varias escenas por la convencionalidad con la que se desarrollan.
Aún así, "Paul" tiene la chispa que caracteriza a estos dos actores británicos y resulta en todo momento altamente entretenida, enmascarando su humor más agudo dentro de un tono ligero pero que da en el clavo en multitud de ocasiones, como su trato del profundo cristianismo de uno de sus personajes.
A esta peculiar road movie se han unido los actores Jason Bateman y Kristen Wiig, apreciables presencias que están en perfecta sintonía con el humor británico algo americanizado de Simon Pegg y Nick Frost. la voz original del personaje que da título al filme la pone Seth Rogen, la cual funciona a la perfección.
"Paul" es una película que puede defraudar las expectativas de quienes esperen una nueva cinta de culto de Pegg y Frost pero para quienes tengan simplemente la aspiración de ver una cinta de entretenimiento, esta es una comedia divertida e ingeniosa durante todos sus minutos, y hacer reír con un humor con chispa n es algo tan fácil de lograr. |