El cruce entre ciencia ficción y terror encuentra en esta película un inicio más que prometedor pero cuyo desarrollo se estanca, haciendo que todo el nudo del filme sea demasiado repetitivo y además concluya con un giro final poco creíble. Poca originalidad aporta al género, pero con una estética ya vista que funciona, “Pandorum” se beneficiaría de explorar más la historia que tiene detrás y cortar las excesivas carreras de sus personajes.
Dos tripulantes de una nave espacial son despertados de un largo periodo de sueño inducido. No encuentran a nadie esperándoles, no saben en qué lugar del espacio están, cual es su misión o quiénes son. Además se encuentran atrapados en un centro de control por culpa de un mal funcionamiento y no pueden llegar al puente de mando. Uno de ellos intenta acceder a través de los conductos de cables y ventilación, pero cuando llega a otra sección de la nave, se da cuenta de que no están solos.
La película empieza con una idea tan interesante como intrigante. El desconocimiento por parte de los protagonistas de su situación se trasmite al espectador de forma fácil y además crea una expectación por su parte. Después, la película evoluciona siendo un claro cruce entre “Alien” y “Horizonte final” que nunca llega al nivel de las fuentes que imita, cayendo en emplear su tensión y terror de forma arbitraria y en utilizar demasiadas secuencias de persecuciones por los pasillos de la nave sin que ello aporte nada más que la repetición del mismo estilo de escena por tres cuartos de hora. El elemento de terror se podría haber empleado de forma más inteligente y haberlo enlazado de manera mucho más ligada a la historia. Su final, es la culminación de la progresiva pereza mostrada por el escritor y que ha ido invadiendo el guión a media que avanza. Con su giro final de rigor, resulta tan poco creíble como forzado. La película pretende crear una gran tensión pero no lo consigue de forma suficiente como para compensar la falta de desarrollo de las ideas que el guión contiene y no son aprovechadas. “Pandorum” cuenta con Dennis Quaid y Ben Foster como actores principales, que sí ayudan a dar cierta solidez al filme. Además su estética visual es de buen nivel y a pesar de emplear continuamente planos de duración menor a tres segundos, el director Christian Alvart sabe darle ritmo y agilidad al filme. Lamentablemente “Pandorum” sufre excesivamente por la forma en cómo se ha desarrollado el guión, ya que el notable punto de partida y la historia que sustenta el fácil desarrollo de la película podrían haber resultado en algo cautivador, pero se ha querido abusar del componente de terror sin saber realmente qué querer hacer con él. |