Con el estilo de las comedias screwballs de hace unas décadas pero adaptado a los tiempo actuales, esta película divierte con facilidad y simpatía. Ello es gracias a un guión con cierta chispa y sin mayores pretensiones que divertir a pesar de que a veces pierde su pulso, a unos secundarios de lujo y el filme especialmente se beneficia de la química y facilidad para la comedia de sus dos actores principales, Steve Carell y Tina Fey.
El matrimonio de los Foster lleva una vida aburrida en los suburbios de Nueva Jersey decide salir a cenar a un lujoso restaurante de moda para intentar animar su vida. Llegan allí sin reserva ni pociones de tener una mesa y en un impulso, deciden suplantar a los Tripplehorns, una pareja con reserva para dos que son llamados para ocupar su mesa pero que evidentemente no han aparecido. Pero durante su velada, dos empleados del mafioso Joe Miletto aparecen para recuperar una documentación que los Tripplehorns le han robado.
El guionista de las dos últimas partes de “Shrek”, Josh Klausner, construye con habilidad un buen número de situaciones cómicas que son aprovechadas por el director de las dos partes de “Noche en el museo” y el remake de “La pantera rosa”, Shawn Levy, para crear una entretenida película que no tiene mayores pretensiones de resultan en un agradable divertimento. Para ello emplean el estilo de las comedias físicas más populares en los setenta y ochenta, las screwballs, y logran emplearlo de forma acertada, dando el tono y dinamismo adecuados al filme y dejando libertad a dos actores que saben improvisar y crear un tipo de comedia altamente divertido. Steve Carell (“The Office”, “Superagente 86”) y Tina Fey (“Increible pero falso”, guionista y actriz de “Saturday Night Live”) demuestran no únicamente tener gran chispa entre ellos sino también una fantástica facilidad para la comedia. En muchas ocasiones da la sensación de que el dialogo está improvisado por ellos, ya que en algunos momentos es extremadamente divertido e inesperado y en otras el guión tiene líneas bastante mediocres. El filme contiene además notables personajes secundarios, entre los que destacan los interpretados por Mark Wahlberg y James Franco y cuenta también los nombres de Taraji P. Henson, William Fichtner, Ray Liotta, Mark Ruffalo y Mila Kunis, seguramente demasiados y con poco tiempo para un filme de 88 minutos. Explotarlos unos minutos más hubiese sido bienvenido y seguramente no hubiese lastrado el dinámico tono que tiene el filme.
“Noche loca” tiene notables momentos, una divertida atmósfera y unas ganas de divertir que hacen que el filme logre su propósito con facilidad aunque en algunos momentos no resulte más que correcta, algo que enmascara con sus actores y una rapidez en el desarrollo que quiere tapar sus puntos bajos. |