Woody Allen sigue con su ritmo de película al año y firma esta comedia romántica ligera, un imaginativo y ameno divertimento muy al estilo del director que hace brillar a la ciudad de París y la nostalgia de su bohemia con luz propia. Owen Wilson lidera el filme lleno de pequeños roles secundarios que cuentan con actores destacados como Rachel McAdams, Kathy Bates, Marion Cotillard, Michael Sheen, Adrien Brody, Carla Bruni y un largo etcétera.
Gil , su prometida y los padres de ella se encuentran de viaje en París. El es un guionista de éxito que lleva un tiempo intentado escribir una novela y literatura que él considera de verdad. Fascinado por la ciudad, Gil realiza largos paseos por sus calles y una de las noches es recogido por un coche que le transporta atrás en el tiempo, a la época en la que Ernest Hemingway, F. Scott Fitzgerald, Salvador Dalí y muchos más poblaban los cafés de la ciudad, momento histórico que Gil considera como una época dorada en contraposición a la vacuidad de la cultura contemporánea.
En 1964 se publicó la novela póstuma de Ernest Hemingway "A moveable feast", traducida en España con el título "París era una fiesta". El libro es una recolección autobiográfica de las vivencias del autor y su círculo de amistades durante los años 20 en París, mundo que había retratado anteriormente en su primera novela de1926 "Fiesta, the sun also rises". Hemingway fue una de las personas destacadas del París bohemio de los años 20,una ciudad que reunió a gente destacada como F. Scott Fitzgerald, Gerturde Stain, James Joyce, Luis Buñuel, Jean Cocteay, Man Ray, Pablo Picasso y una larga lista casi interminablede nombres más. En "París era una fiesta" Hemingway impregna una aura de nostalgia a su novela por el París que vivió, seguramente uno de los momentos y lugares más interesantes para cualquier persona relacionada con la cultura y quien inequívocamente Woody Allen enmarca aquí con una mezcla de afecto y admiración.
Los primeros minutos de "Midnight in Paris" ya dejan claro que la película es también una postal de amor por la ciudad de París. Allen muestra no únicamente todos los lugares emblemáticos de la capital francesa sino en cada oportunidad que tiene, intenta ensalzar la belleza de París. Pero también parece sentir la misma devoción por los años 20 y los personajes destacados que habitaban la ciudad, la conocida como generación perdida y que de una forma divertida, entretenida y ligera, Woody Allen da vida.
La película emplea una estructura argumental que recuerda bastante al de "Vicky Cristina Barcelona" en la que los protagonistas son un grupo de turistas estadounidenses visitando la ciudad. En este caso, el alter ego de Woody Allen es Owen Wilson encarnando a un guionista de Hollywood que quiere escribir una novela, un escritor perdido que mágicamente visita el París de la generación perdida. Puesto sobre el papel, parece que no tenga mucho sentido pero Allen construye un artificioso argumento con total naturalidad.
Una de las características más fascinantes de las películas de Woody Allen es que el desarrollo de una trama confeccionada de forma imaginativa e inteligente, la agudeza de sus diálogos, la inventiva de su giros narrativos y los toques de originalidad que tiene el cine de Allen, todo ello casa con fluidez, transmitiendo la sensación que el hacerlo es algo relativamente sencillo.
Sus últimas películas seguramente no tiene la misma chispa que otros títulos que rodó a finales de los 70 y durante los ochenta, pero sus películas siempre tienen una personalidad parecida y aunque "Midnight in Paris" no se incorporará a su lista de sus mejores y míticas películas, seguramente muy marcadas por la nostalgia como el protagonista de este filme, sí es una buena muestra dentro de las comedias que elabora este cineasta.
Es divertida, entretenida, tiene bastante encanto y algo de chispa, aunque nunca resulte realmente apasionante. Tiene algunas frases geniales y varios momentos realmente conseguidos, haciendo que la película sea un ingenioso y ameno divertimento que nunca aspira a ser mucho más, a pesar de que con las ideas que maneja Allen podría haber resultado en un filme que pretendiese ser más inteligente, algo que sí eran los títulos más destacados de su carrera.
Allen ha entregado tantas buenas películas que cuando produce una comedia romántica ligera menor, es fácil despreciarla un poco por no llegar al nivel de otras de sus cintas pero hay que reconocerle al director que incluso una de sus películas menores es normalmente mucho mejor que cualquier película de estilo similar, y este particular homenaje a la ciudad de París y su memoria, es fácilmente recomendable. |