Con una estructura narrativa compleja y novedosa, el director Christopher Nolan presenta una historia en apariencia sencilla pero narrada con una extraordinaria inteligencia y de una forma completamente absorbente. Este magnífico y cautivador thriller que deja muchos elementos, incluido su final, abiertos a interpretaciones cuenta con un gran actor que llena su papel, Guy Pearce, acompañado por una destacada Carrie-Anne Moss.
Leonard es un hombre con una condición que afecta a su memoria, no puede formar nuevos recuerdos. Únicamente recuerda hasta el momento en el que él y su mujer fueron atacados, resultando él herido y ella muerta. Ayudado por notas, fotografías instantáneas y tatuajes en el cuerpo con los que intenta suplir su condición, Leonard intenta encontrar al asesino de su esposa. En el trascurso de su búsqueda, es ayudado por dos personas sin conexión, Teddy y Natalie, aunque cada vez que se encuentra con ellos es como su fuese la primera vez para Leonard.
En su ópera prima, “Following”, prácticamente no vista por el público pero que no pasó desapercibida en festivales, el director y guionista Christopher Nolan emplea una narrativa desestructurada temporalmente. Las secuencias están desordenadas para trasmitir al espectador la obsesiva confusión mental presente en su protagonista. En “Memento”, el realizador lleva un paso más allá esta forma de narrativa con un éxito espectacular. La película contiene dos líneas temporales, una en orden inverso y otra en orden cronológico que solamente convergen en un punto. La falta de habilidad de su protagonista para formar nuevos recuerdos es el punto central de la historia y Nolan consigue poner al espectador dentro de esa situación y de la forma en la que su personaje central ve la historia de una forma magnífica. La película puede parecer confusa mientras se está viendo, pero ese es su propósito y ese estado mental que crea no implica en ningún momento una narración no controlada. Christopher Nolan sabe en todo momento lo que cuenta, lo que deja de contar, las pistas que entrega y lo que deja en el aire, que es mucho. Esto ha sido una de las mayores críticas que ha recibido ya que, al finalizar el visionado, uno no tiene claro no únicamente todos los detalles sino también partes importantes de la trama. En ese sentido, “Memento” no es una película cerrada, está completamente abierta a que el espectador haga su propia lectura y es de agradecer que su director trate con inteligencia al espectador. Este filme es una experiencia completa y una de las películas más absorbentes jamás hecha. Su estructura narrativa es innovadora e insuperable, su historia, aunque sencilla ya que si no sería ya demasiado dada su falta de linealidad, mantiene la tensión de este thriller en todo momento, su dirección perfecta y cuenta además con un trabajo interpretativo excelente.
El papel central de “Memento” recayó en el actor australiano Guy Pearce, conocido básicamente hasta el momento por sus participaciones en “L.A. Confidential” y “Priscilla, reina del desierto”. Guy Pearce es perfecto para el rol ya que consigue transmitir la complejidad de su personaje de una forma sorprendente. Tras verla en “Matrix”, Christopher Nolan contrató a Carrie-Anne Moss para el papel de Natalie y quien a su vez recomendó a Joe Pantoliano, con quien coincidió también en el filme de los hermanos Wachowski, para el papel de Teddy. Ambos son un notable complemento para el destacado trabajo de su protagonista.
Tras no conseguir distribución inicialmente por parte de los estudios, bajo el argumento de que el gran público no pagaría por ver una película tan complicada, “Memento” se estrenó en pocas salas y gradualmente se convirtió en un éxito. Difícil de entender pero narrada de una forma impactante mediante la cual es imposible no estar atrapado por la narración, este filme resultó en un inteligente thriller, imaginativo y original, uno de los mejores del género. |