La combinación de humor grueso y diálogos agudos está hecha de una forma poco acertada, resultando en una película poco graciosa que proporciona un entretenimiento muy limitado.
Ubicada dentro del marco temporal de un día y en el interior de un restaurante de EE.UU., se muestran diferentes variopintos y personajes y su interrelación entre ellos. El espectro es amplio, desde el chico agudo, grosero pero con encanto, otro que se plantea qué va a hacer con su vida, un cocinero ejerciendo también de psicólogo, hasta una camarera con problemas de agresividad entre otros. Además hay entre ellos una excéntrica dinámica a través de un juego de mostrarse los genitales.
No sólo esta película es completamente exagerada y fuera de cualquier lógica, también es demasiado desigual. La mezcla de humor sexual totalmente burdo con frases ingeniosas no funciona debido a que la parte cómica gruesa lo es en demasía y lastra la agudeza del resto. Cuenta con un elenco de actores que tienen cierto carisma y el ritmo de la película es bueno, pero no compensan los excesos del guión. Éste, aparte de que sea políticamente incorrecto, a momentos es ofensivo y roza lo vergonzoso. Alguna buena secuencia y un par de personajes realmente con chispa son lo único que permiten ver este filme que abusa hasta pasarse de un humor bajo y ordinario. |