Con el sello de la fábrica de película de Luc Besson, esta cinta de acción con toques de ciencia ficción es un entretenimiento sin pretensiones que pretende entretener y divertir sin tomarse muy en serio a sí mismo aunque con más de una carencia importante, pero su buen ritmo y un sólido Guy Pearce como héroe de acción maquillan cualquier posible pero.
Sinopsis: Snow es un agente de campo que es acusado de conspiración y asesinato aunque es inocente. Se le presenta la oportunidad de conseguir su libertad y además probar su inocencia cuando la hija del presidente de Estados Unidos es cogida como un rehén más en el motín del más moderno penal del mundo, habitado por los criminales más peligrosos y el cual se encuentra el espacio orbitando la Tierra.
Los títulos de iniciales sentencian que esta película parte de una idea original de Luc Besson, quien también colabora en el guión de los noveles como directores James Mather y Stephen St. Ledger. Sin poner en duda su inspiración, habría que decir que "MS1: Máxima Seguridad" funciona casi como remake del cásico de John Carpenter "1997: Rescate en Nueva York". Es ahora la hija del presidente la que se encuentra en medio de una zona de presos convictos y este centro penitenciario ya no es la mítica gran manzana sino una estación espacial con defensas. Haciendo de Kurt Russell está un bravucón Guy Pearce, aprovechando esta oportunidad en un rescate desesperado para mostrar que las horas de gimnasio y su talento interpretativo pueden ir muy bien juntas.
Como la mayoría de lo que sale de la factoría europea de Luc Besson, esta es una película de acción que nunca pretende ser tomada muy en serio. Su objetivo es proporcionar un entretenimiento y ello es algo que este filme lo consigue con facilidad. La película se desarrolla con un alto ritmo, continuas secuencias de acción y diálogos de estos de una sola frase que a veces son un cliché y en otra son más que divertidos. La cinta se mueve a suficiente velocidad como para minimizar todas las absurdidades, incoherencias e implausibilidades que contiene el guión y en más de ocasión, hasta tiene la sabiduría la propia película de reírse de ellas.
Pero no obstante hay una apreciable solidez en "MS1 - Máxima Seguridad". Si la película estuviese mejor compactada y con un nervio un poco más alto, estaríamos ante algo similar a por ejemplo otro filme de la factoría Besson., "Venganza". Como no lo consigue, sus carencias, sus efectos especiales que más de una vez parecen de videojuego, sus agujeros narrativos y algún que otro signo de cansancio se hacen evidentes con más claridad.
Al igual que la mencionada "Venganza", este filme introduce a un actor al rol de héroe de acción casi de forma inesperada. Liam Neeson y Guy Pierce comparten una característica y es que ambos son más que notables intérpretres. Si Liam Neeson parece haberse consolidado como la nueva figura del cine de acción a sus sesenta años, Guy Pearce demuestra que es una más que espectacular adición. Él sustenta el filme con consistencia, chispa y carisma, mostrando además una gran química con su compañera de reparto Maggie Grace. Los villanos de la función son una vez más una caricatura, especialmente Vincent Regan aunque el interpretado por Joseph Gilgun tiene algo más de espacio para desplegar su show.
A la citada más que influencia de las cintas de John Carpenter, "MS1" bebe también de filmes como "La Roca", "Demolition Man" e incluso "La guerra de las galaxias" con un momento de Estrella de la Muerte. Muy original no es esta película pero es extremadamente amena y entretenida, siendo una apreciable distracción que como indica su aroma de serie B no hay que tomarse muy en serio, aunque Guy Pierce debería considerar muy seriamente continuar haciendo películas de acción. |