Dentro del género de las comedias románticas, esta película francesa no destaca por su originalidad y es completamente previsible, aunque siempre sabe mantener cierto encanto y en todo momento resulta en una entretenida diversión. Gran parte del mérito es de su pareja protagonista, formada por Vanessa Paradis y Romain Duris, quienes llevan todo el peso del filme con gran soltura y proporcionan toda la química y solidez que esta comedia necesita.
Alex, junto con su hermana y el marido de ésta, se dedican a romper parejas. Solamente aceptan encargos en los que la mujer es infeliz aunque todavía no se ha dado cuenta y es aquí donde entra él. Seduciendo a la mujer, logra que ella vea que se merece mucho más. Apremiado por sus deudas, Alex acepta un difícil encargo por parte de un millonario que le hace romper su regla, la de no interferir en una pareja que es feliz, y que además tiene una dificultad añadida, únicamente tiene una semana para prepararse y conseguirlo antes de la celebración del enlace nupcial.
En su primera película como director, el televisivo Pascual Chaumeil no arriesga ni en género ni desarrollo y siempre apuesta sobre seguro. “Los seductores” es una comedia romántica hecha al estilo que es habitual dentro del género, llena de clichés, previsibilidad y situaciones algo ridículas pero gracias a un guión que siempre tiene un acertado dinamismo, secuencias divertidas, una gran dosis de encanto y una pareja protagonista con gran química, este filme logra ser una entretenida y digna muestra de un género especialmente maltratado. La película sabe jugar sus cartas e incluso cuando abusa de su pastiche, sus influencias y obviedades, lo hace con cierta gracia, como por ejemplo con las secuencias de baile extraídas de la película de “Dirty Dancing”, que podrían haber resultado en una gran tontería y, sin dejar de serlo, son también altamente divertidas. Nunca es demasiado endulcorada, no contiene elementos dramáticos y siempre tiene muy claro que quiere resultar divertida sin ser ridícula, algo a lo que contribuyen especialmente sus dos intérpretes principales y el buen estilo que proporcionan.
En el papel central se encuentra el actor Romain Duris (“De latir mi corazón se ha parado”, “Paris”), capaz de realizar magníficas interpretaciones y que en este rol ligero aporta chispa, encanto y presencia con gran facilidad, proporcionado entereza a un personaje que hace olvidar al espectador que es sencillamente un estereotipo puro. Se encuentra acompañado por Vanessa Paradis, ausente de la interpretación desde hace más de tres años, con la poco vista “La llave”. Sin resultar lo mejor de la película, sí demuestra tener gran sintonía con su coprotagonista y sabe darle a su personaje el tono justo.
Gran parte del atractivo de “Los seductores” lo proporciona su actor principal, Romain Duris, pero también esta película parte de un guión que, dentro la obviedad de su concepción y desarrollo, contiene suficiente chispa, encanto y diversión para resultar en una entretenida comedia romántica que resulta plenamente satisfactoria para todo tipo de público. |