En apariencia la película parece tenerlo todo, un guión divertido y entretenido, una Rachel Weisz con chispa y dos actores principales con peso. Lamentablemente el filme se esfuerza demasiado en aparentar ser inteligente con continuos movimientos de guión mal llevados y acaba creando una gran desconexión por parte del espectador respecto a lo que está sucediendo en la pantalla.
Los hermanos Bloom son dos de los mejores estafadores en el mundo. Stephen, quien idea los engaños como si se tratase de un relato, y su hermano Bloom han decidido realizar un último timo. Su víctima es una excéntrica joven de comportamiento impredecible a quien le hacen creer una historia que llevará a los tres protagonistas a diferentes países. Mientras tanto, Diamond Dog sigue esperando poderse vengar de los dos hermanos.
En las películas en las que nadie sabe quien está engañando a quien es importante que el espectador esté metido en la historia y siga los continuos giros que presenta el guión. En “Los hermanos Bloom” el desarrollo de su trama se hace con tal ligereza y falta de interés que la posible inteligencia de sus sorpresas apenas consigue atrapar la atención del espectador y le pierde en sus engaños. La mezcla de comedia, aventuras, romance y drama familiar que presenta este largometraje tiene en principio gran potencial, pero nunca acaba de cuajar. La película intenta en exceso ser un gran divertimento y se olvida de crear cierto interés real por sus personajes y su historia. Adrien Brody, completamente perdido en la acción, Mark Ruffalo, quien intenta dar algo de recorrido a su personaje, y Rachel Weisz, la única con cierta gracia, son los tres actores protagonistas de “Los hermanos Bloom” y a pesar de haber demostrado todos anteriormente su capacidad para la interpretación, sólo consiguen sustentar mínimamente la película. Esta comedia contiene momentos divertidos y secuencias entretenidas, pero en conjunto aparenta ser divertimento de gran soltura que deja atrás buena parte de la atención del espectador tras la primera media hora de metraje. |