Una buena historia de Alessandro Baricco, una buena actuación, el saber cómo hacer una gran película de Giuseppe Tornatore y la gran banda sonora de Ennio Morricone no podían resultar en nada más que en un excelente filme.
Esta fábula es contada a través de flashbacks narrados por una de las personas que llegaron a intimar con el protagonista. Un bebé es encontrado en un barco transatlántico en el año 1900. Es adoptado por uno de los carboneros, criado por todo el personal y hace del barco su hogar. Con el nombre estrambótico que le ponen, Danny Boodmann T.D. Lemon 1900 crece y se hace adulto dentro del ‘Virginian’ sin que jamás ponga el pie en tierra firme. Cruzando el océano innumerables veces durante toda su vida, 1900 se convierte en uno de los mejores pianistas de su tiempo dentro del salón de baile del barco.
La idea central de la historia es romántica en el sentido cásico y con un gran encanto, que Giuseppe Tornatore narra de forma bella y dramática. Apoyada por una gran actuación de Tim Roth en el papel protagonista, este cuento está contado con una precisa sensibilidad e imaginación. El guión está perfectamente medido y es una notable adapatación del texto de Alessandro Baricco. La historia está excelentemente plasmada en imágenes y además cuenta con la genial música de Ennio Morricone. El conjunto resulta no sólo en una gran película, sino que proporciona momentos de gran cine que pueden llegar a ser recordados más allá de la propia cinta, especialmente el baile del piano de cola al ritmo de la tormenta. |