El director francés Jacques Audiard crea un thriller que recuerda a los grandes clásicos del género narrado de una forma mucho más áspera con buen ritmo y una adecuada tensión en el ambiente. Los actores Vincent Cassel y Emmanuelle Devos demuestran tener una gran química entre ellos que beneficia enormemente a la película y la actriz destaca en su papel protagonista con una gran actuación.
Carla es una secretaria de una inmobiliaria trabajadora y con un problema de audición. Espera su oportunidad para ascender pero a pesar de ser una persona capaz y competente, ni en su trabajo ni sus amistades la respetan. Carla tiene la responsabilidad de contratar a un asistente debido a la caga de trabajo que tiene y a pesar de que Paul es un exconvicto en libertad condicional que no reúne ninguna cualificación, le contrata. Atraída por él intenta ayudarle a encontrar un sitio donde vivir y a tener una oportunidad de reconducir su vida pero el antiguo jefe criminal de Paul le localiza por una deuda pendiente y las circunstancias cambian.
Tras su amable y entretenida desmitificación de la resistencia francesa en “Un héroe muy discreto” el director francés Jacques Audiard perfila su estilo narrativo y creador de gran tensión con esta película de cine negro que perfeccionará en sus dos siguientes cintas, “De latir mi corazón se ha parado” (De batre mon couer s’est arretè) y “Un profeta” (Un prophète). El director francés construye junto con el guionista Tonino Benacquista un thriller centrado en personajes, condicionados y movidos por su propia situación personal. Su forma de desarrollar la historia es parecida a la de grandes títulos de cine negro de los años cuarenta y cincuenta aunque con una tensión actual y un trato a sus personajes mucho menos clásico. La película se sustenta en dos pilares, el primero es un guión perfectamente medido y plasmado con fuerza gracias a una notable dirección y el segundo es el trabajo actoral. Vincent Cassell resulta una elección acertada en el papel de preso recién salido aunque nunca alacanza la fuerza y magnetismo que ha demostrado en otros papeles, como en “El odio” (La Haine) de Mathieu Kassovitz a quien curiosamente Jacques Audiard ha dirigido en dos ocasiones en su faceta de actor. Vincent Cassel demuestra tener una gran sintonía con su coportagonista, Emmanuelle Devos, y ambos crean una compleja, tensionada y a momentos sexual relación entre sus personajes con una gran facilidad. La actriz destaca además por el nivel de su actuación, llevando la progresión y transformación de su personaje con una absoluta naturalidad y verosimilitud.
“Lee mis labios” es un notable thriller que contiene un apreciable nivel actoral y una pequeña muestra la atmosfera tensionada y casi claustrofóbica que el director francés puede crear en películas negras de una forma magistral, aunque no alcanza el nivel ni el dinamismo de películas posteriores. |