El debut como director de Alessandro Baricco aúna una gran multitud de elementos y varias líneas argumentales dispares que están perfectamente hilvanadas y resultan en un ejercicio docto, bello y poético.
Siguiendo la famosa lección número 21 del profesor Mondrian Kilroy, varios personajes se adentran en la creación de la Novena Sinfonía de Beethoven y específicamente en el “Himno de la Alegría”. En una narración paralela pero que unida ocasionalmente al presente, un violinista en un pueblo aislado por la nieve es el hilo conductor del análisis y explicación de la mítica clase.
El debut como director del reputado escritor Alessandro Baricco es una interesante y sorprendente película que, con imaginación y magia, se adentra en una de las piezas musicales clásicas más conocidas. En el filme los marcos temporales se entrecruzan y a veces chocan, realidad y ficción se superponen una con otra y los simbolismos se suceden constantemente. Pero el director y guionista logra que estos elementos que podrían parecer caóticos se unan no sólo coherentemente con una estructura pensada y con sentido sino que además la película resulte en un fantástico viaje. La calidad del guión de Baricco no sorprende dada su trayectoria como escritor y su experiencia elaborando ensayos de crítica musical, pero sí es un descubrimiento que su complejo y poco narrativo texto en el sentido clásico lo haya plasmado con una gran dirección y cinematografía. “Lección 21” es una gran exploración intelectual del “Himno de la Alegría” hecha con bellas imágenes, sensibilidad, además de narrada de forma perfecta y empleando magníficamente una pensada imaginación y libertad. |