Con monotonía, falta de inspiración y convencionalidades es como Tom hanks ha escrito y dirigido su segunda película como realizador, una amable comedia romántica vista mil veces que tiene el gran atractivo de contar con él mismo en el rol principal y también con la presencia de Julia Roberts, dos actores que hacen agradable y simpática una trillada historia.
Sinopsis: Al acabar el instituto Larry Crowne se alistó a los marines por 20 años. Al terminar, empezó a trabajar como vendedor hasta que su falta de cualificaciones hicieron que fuese despedido en el clima actual de crisis económica. Sin poder hacer frente a su hipoteca y con pocas perspectivas de encontrar trabajo, Larry decide ir a la universidad para que no le vuelva a suceder lo que le ha pasado. Allí conoce a una joven que le hace reinventarse a sí mismo y desarrolla un interés afectivo con una de sus profesoras, quien ha perdido toda pasión por la enseñanza.
Fue más de quince años atrás, en 1996, cuando el popular actor Tom hanks dirigió su primera película "The Wonders (That thing you do)". Con una mezcla de buen humor, nostalgia y sentimentalismo, Hanks se aproximó al nacimiento de la mitomanía en el rock logrando una amena y simpática película. Con el mismo espíritu y muchos años después, Hanks presenta su segunda cinta como director y guionista pero esta vez empleando el género de la comedia romántica.
La trillada fórmula de chico conoce chica, chico consigue chica, chico pierde chica y finalmente chico conquista definitivamente a la chica, tan habitual en títulos adolescentes, es empleada aquí para personajes y público más maduro. En un intento por darle una supuesta conexión con la realidad que vive el público al que está enfocado este filme, hay problemas debido a la crisis, despido y complicaciones económicas. Pero esto no es "Up in the air" y el trato es completamente inverosímil. Realmente no hay nada creíble es este cuento de amor y además puede parecer increíble que Tom hanks haya usado la fórmula y los clichés de un género sin pudor ni imaginación.
El guión de "Larry Crowne" es excesivamente plano y monótono en la mayoría de sus partes. A casi todo el filme le falta vida y le sobra previsibilidad, haciendo que la película sea no solo blanda sino también poco inspirada. Su tono amable, sus guiños simpáticos y su voluntad de resultar placentera incluso en los momentos que deberían ser dramáticos logran que siempre se esté a punto de esbozar una sonrisa mientras se está viendo el filme. Ese es el gran logro de la película, algo digno de mención pero que no resulta mínimamente memorable en ningún aspecto y que hace preguntase por qué Tom Hanks ha escrito, dirigido y protagonizado algo tan del montón y olvidable.
Es incontestable que, como por ejemplo también Bill Murray, Tom Hanks es un actor que entretiene cuando está en pantalla aunque sea para verle pintando una pared. Es un don no demasiado común que a veces enmascara todas las carencias de las películas en las que aparece. aquí se encuentra acompañado por Julia Roberts, quien se mantiene a duras penas como una de las estrellas de la comedia ligera pero que aquí, sin estar realmente metida en su personaje, es lo único que aporta cierta chispa al filme.
En general esta sería una película del montón y que pasaría con más pena que gloria si no contase con Julia Roberts y n o fuese un proyecto concebido y ejecutado por Tom Hanks, alguien extremadamente querido por el público. Poco actores se han convertido en buenos directores, Clint Eastwood es un caso único y la inmensa habilidad de Ben Affleck como realizador ha sido una inmensa y grata sorpresa. La inerte película de Tom Hanks se deja ver pero es por su presencia como actor más que por lo que ofrece como guionista y director, un ejemplo de convencionalidad. |