Rebecca Miller dirige y adapta su propia novela con un estilo dispar y sin excesivo pulso narrativo pero cuenta con una historia lo suficientemente entretenida y amena como para aguantar con soltura su hora y media de duración. El filme contiene una notable interpretación de su protagonista, Robin Wright, y del buen número de secundarios que tiene, entre los que destacan Alan Arkin, Winona Ryder, Blake Lively, Keanu Reeves, Maria Bello, Monica Bellucci y Julianne Moore entre otros.
Pippa se ha mudado con su marido treinta años mayor que ella a una retirada y tranquila población debido a la delicada salud de él. Es una discreta madre que no destaca dentro de la sosegada vida suburbana que llevan pero progresivamente Pippa está cayendo en una callada crisis nerviosa. En el proceso examina su juventud, sus elecciones y los cambios que ha sufrido su persona con los años.
Rebecca Miller, hija del dramaturgo Arthur Miller y esposa del actor Daniel Day-Lewis, dirige su cuarta película basada en una novela escrita por ella misma. En ella analiza entre la comedia y el drama a un personaje central y su relación con las demás personas de su vida con un evidente cariño hacia todos ellos, algo que no se traduce en una destacada labor de dirección. Su trabajo en este campo es especialmente bajo de tono, con un estilo extremadamente convencional y con falta de estilo propio, muy cambiante de una escena a otra sin que ello sea necesario ni beneficie al guión. A pesar de esto, la película siempre tiene cierta chispa, escondida en la escritura hecha por la propia Rebecca Miller y a pesar de estar narrada con autocomplacencia, la historia contiene ingenio y calidez. La realizadora encuentra en la actriz Robin Wright Penn (“Forrest Gump”, “La princesa prometida”) a la persona perfecta para interpretar al personaje central, aunque se hace difícil ver una continuidad de persona tanto en aspecto físico como en personalidad entre ella y su versión veinteañera, interpretada con gran calidad por Blake Lively (“Gossip Girl”). Uno de los grandes atractivos de esta película es su impresionante reparto completado por Alan Arkin, Winona Ryder, Blake Lively, Keanu Reeves, Maria Bello, Monica Bellucci, Zoe Kazan y Julianne Moore entre otros intérpretes. Casi todos ellos están a un buen nivel, aunque Maria Bello y Alan Arkin destacan como es habitual.
“La vida privada de Pippa Lee” es una amable melodrama que combina algo de humor de forma desincronizada y acompasada pero, a pesar de su falta de pulso en la dirección, Rebecca Miller consigue entregar una historia que evidentemente está mejor escrita que narrada, a pesar del buen trabajo de su grupo de actores. |