Con todas la esencia del cine de miedo clásico llega esta película que consigue mantener al espectador expectante al borde de su asiento durante noventa minutos sin tener que recurrir ni a la originalidad ni a recursos fáciles. Daniel Radcliffe, en su primer papel tras Harry Potter, lidera el reparto.
Sinopsis: Un joven abogado que está a prueba en su empleo viaja a una remota localidad para liquidar los aspectos legales dejados tras el fallecimiento de una mujer. Cuando llega allí descubre que el pueblo cree estar a merced de un vengativo espíritu que asesina a sus niños pequeños.
"La mujer de negro" puede ser fuera de sus fronteras una historia de miedo más pero ha estado particularmente presente en el imaginario británico durante las tres últimas décadas. La historia vio primero la luz a través de una novela publicada en 1983 por la escritora Susan Hill. Su adaptación teatral con 23 años en cartel es una de las más longevas de la historia del West End londinense, se han hecho dos adaptaciones en formato de radionovelas y otra para la televisión con el actor Adrian Rawlins en el papel principal, quien curiosamente encarnó al padre de Daniel Radcliffe en la serie de películas de Harry Potter.
Dada esta familiaridad del publico inglés a la historia se entiende que el guión de esta nueva película presente algunos cambios importantes con la historia ideada por Hill, entre ellos destaca un final alternativo. La película ha tenido un inesperado éxito en el Reino Unido, trayendo la buena noticia de la consolidación de la resurrección de la mítica productora de cine de terror Hammer. También responde afirmativamente a la pregunta que de forma inevitable plantea el mundo del cine con este filme: ¿hay vida para su protagonista más allá de Harry Potter?
Más allá de la presencia de Daniel Radcliffe, la película presenta sólidos elementos que la hace interesante y amena dentro de de las películas de espíritus. Ambientada a principios del siglo XX, el filme presenta una atmósfera de corte clásico que reivindica el cine de miedo que dependía de la tensión y de lo que se escondía en las sombras, sin tener la necesidad de recurrir al recurso de salpicar la pantalla con dos litros de sangre cada veinte minutos. Ello no hace a esta película particularmente terrorífica pero sí logra crear una tensionada expectación cada vez que se abre una puerta.
Crea su escenario y marco narrativo de una forma notable y sin parecer un cliché demasiado visto en el género, logra dar verosimilitud y solidez a la idea de una casa y un pueblo asediados por el espíritu de una mujer vestida de negro. De una forma efectiva, el director James Watkins crea noventa minutos de tensión y algún que otro sobresalto genuino, a pesar de que recurra algo excesivamente a reflejos fantasmagóricos en el espejo.
La presencia de Daniel Radcliffe también aporta un grado de solidez al filme. Tras ocho películas viéndole sólo como el infantil y juvenil mago, resulta un poco extraño verlo como alguien adulto. Esta es su primera película post Harry Potter y demuestra que tiene potencial interpretativo que una vez logre desembarazarse de su imagen aniñada característica, algo en lo que por lo visto ha puesto su empeño delante y detrás de las cámaras, se podrá apreciar sin preconcepciones. En el filme le acompañan un buen puñado de notables interpretes ingleses como son Ciarán Hinds, Janet McTeer or Roger Allam y Radcliffe no desentona entre ellos.
Ello no quiere decir que este filme sea una obra maestra de cine de miedo por su interpretación y producción. Sin reinventar el género, esta película sigue perfectamente los cánones y lo que se espera de ella, siendo una mena y entretenida muestra del mismo. |