El realizador Kevin MacDonald adapta una novela de aventuras juvenil basada en una leyenda histórica sobre la desaparición de una legión romana y lo hace con una notable puesta en escena pero sin una narrativa al mismo nivel. Channing Tatum protagoniza el filme sin conseguir no parecer siempre algo acartonado, característica que difícilmente puede compartir su compañero de reparto Jamie Bell.
Cuando el soldado Marcus Aquila puede elegir su destino, pide un destacamento en la Britania ocupada. Este lugar en los confines del imperio romano fue el causante de una gran deshonra para Roma y la propia familia de Marcus, ya que años atrás su padre perdió una legión completa y el símbolo de la misma. Marcus quiere recuperar el honor familiar, ya sea en combate o encontrando el Águila de la novena legión.
La Legio Nona Hispana, la Novena Legión Hispana, desapareció en el norte de las Islas Británicas en el año 117 d.C., según cuentan algunas leyendas. Normalmente aceptado como hecho histórico aunque cuestionado por algunos recientes hallazgos, lo que parece cierto es que la Novena Legión sufrió una gran deshonra a manos de las tribus que resistían la invasión de Roma. Su probable aniquilación a manos de los Pictos ha servido de base recientemente también para otra película, “Centurión”, protagonizada por Michael Fassbender. En este nuevo filme, “La Legión del Águila”, se adapta la primera novela de 1954 de la serie de libros juveniles escrita por Rosemary Sutcliff, en la que la autora emplea este hecho para crear una narrativa sobre una larga saga familiar que se inicia con la búsqueda del emblema de la legión, un águila de bronce perdida con las propias tropas y el padre del protagonista. Como curiosidad, quien quiera encontrar hoy en día la Aquila auténtica de la Novena Legión, puede hallarla en el museo de la ciudad de Reading, Inglaterra.
A pesar de ser la novela en la que se basa y la película en sí una obra de ficción, es loable el intento de realismo y rigor histórico empleado por el realizador Kevin MacDonald. Conocido principalmente por la notable “El último rey de Escocia”, parece extraño que un director con más tendencia hacia la temática política se acerque a la capa y espada. “La legión del águila” es en todo momento un filme de acción y aventuras, siguiendo la tradición del péplum pero a diferencia de otras muestras de la misma región y contexto histórico como la mencionada “Centurión” o “King Arthur”, esta película plantea con respeto y verosimilitud a los dos grupos que habitaban en distintos lados del muro de Adriano.
Otro de los elementos más interesantes del filme es la relación que se crea entre ambos protagonistas, mostrada con más fuerza que la propia historia puramente narrativa. El vínculo esclavo-propietario se plasma con más matices y con más evolución que el hilo narrativo presente, el cual resulta algo convencional en la mayor parte del camino y además culmina con una escena tan exagerada como inconsistente.
Si delante de las cámaras la gran cuestión que plantea la película es si el protagonista recuperara su preciado estandarte, la película también vuelve a dejar patente la pregunta de si Channing Tatum, protagonista del filme, realmente tiene recursos interpretativos. Aquí tampoco se despeja la duda aunque la balanza se inclina hacía el sí. Quien es un actor mucho más completo es sin lugar a dudas Jamie Bell, co-protagonista y al que pronto veremos haciendo de Tintín en la adaptación realizada por Steven Spielberg.
“La legión del águila” no termina siendo una gran muestra del cine de romanos aunque tiene mayor solidez que algunas de las recientes incursiones realizadas en el género y si bien las actuaciones y su historia pueden no ser apasionantes, el tono con el que está realizado el filme y especialmente su ambientación presentan un más que apreciable interés. |