El retorno de Álex de la Iglesia detrás de las cámaras es con un filme mucho más contenido que su último título, menos arriesgado y en el que su prometedor humor negro inicial casi satírico pierde su energía para caer en un desarrollo dramático menos interesante pero sustentado sólidamente por su pareja protagonista, José Mota y Salma Hayek.
Sinopsis: Roberto es un publicista que conoció su momento más álgido de joven al crear el eslogan para la Coca-Cola "la chispa de la vida" pero quien lleva ya casi dos años en paro. Después de una entrevista de trabajo fallida se dirige a Cartagena en busca del hotel donde paso la luna de miel con su mujer, sólo para descubrir que ahora es un museo levantado al lado de un teatro romano. Al aventurarse por las ruinas sufre un accidente y una barra de hierro se clava en su cerebro, inmovilizándole. Alrededor de él se congregan médicos, bomberos y todos los periodistas disponibles.
Dejando atrás su etapa como presidente de la Academia del Cine española, el realizador Álex de la Iglesia se vuelve a poner detrás de la cámara en un filme que aborda el circo mediático con el trasfondo de la crisis económica actual, algo que en parte vivió en primera persona en sus últimos meses al mando de la Academia al pronunciar públicamente su posición respecto a las formas y contenidos de la ley Sinde.
Tras la extravagante e imaginativa "Balada triste de trompeta", la cual levantó tantas alabanzas como críticas, el director regresa con un filme mucho menos arriesgado y más asequible. "La chispa de la vida" es una sátira al mundo de la información actual y particularmente apunta hacia la televisión, aunque no deja de lado la base situación social que se vive en estos momentos, todavía inmersos todos en la crisis económica. En parte esta película recuerda al filme de los años cincuenta de Billy Wilder "El gran carnaval", aunque con un afilado pero importante matiz, ahora somos los propios individuos anónimos los que queremos ser partícipes y aprovecharnos de este carnaval mediático.
El filme empieza con un interesante uso de un conseguido humor negro y sienta con facilidad sus bases sobre las que construir su narración. Pero a pesar de lo que pueda sugerir su título, "la chispa de la vida" no es una comedia y a medida que pasan los minutos queda patente que se parte de una sátira y se juega con la tragicomedia pero, al final, la película está abocada a un tramo último puramente dramático. En esta transición, la narración pierde parte de su fuerza y la película ve como su pulso baja, llegando incluso a parecer que se ha alargado innecesariamente. De la Iglesia filme un guión de Randy Feldman, autor de los guiones de "Tango y Cash" y "El negociador "entre otros, quien no ha demostrado una notable habilidad en su carrera al tratar las emociones humanas con verosimilitud y profundidad y que aquí hace un esfuerzo considerable por lograrlo, pero sin embargo los momentos emotivos no acaban de tener el peso que se pretende. Por el camino ha quedado relegada más a un segundo plano la crítica mediática, la cual prometía pero que se muestra más apocada y menos osada de lo que era esperable en Álex de la Iglesia, camino que por ejemplo no tomó Oliver Stone al plasmar la historia de Quentin Tarantino en "Asesinos natos".
"La chispa de la vida" se encuentra protagonizada por una extraña pareja, reparto encabezado por José Mota, conocido por ser una de las mitades del dúo cómico Cruz y Raya. Afortunadamente la película no se aprovecha de ello y no cae en una comicidad fácil, lo que permite ver que Mota entrega una sólida interpretación. Le acompaña Salma Hayek como su esposa, cuya firmeza y entereza son al final el mensaje del filme, siendo la actriz mejicana uno de los pilares sobre los que se sustenta esta película. En reparto lo conforman también un buen puñado de secundarios de nombres conocidos como Blanca Portillo, Santiago Segura y Juanjo Puigcorbé, quienes no tienen entre manos ni el tiempo ni el material para realmente construir personajes completos.
El filme realmente se centra en la pareja protagonista y todo el circo que se crea alrededor de ellos, siendo "La chispa de la vida" entretenida, emotiva y perspicaz pero quedándose demasiado cohibida y moderada, diluyendo en sus minutos su prometedora aguda y negra crítica. |