La lucha por la supervivencia y en contra de la desesperanza logra en “La carretera” una magnífica belleza gris y desoladora. La película tiene fuerza y parece saber cómo llevar emocionalmente al espectador por un camino que aparenta que avanza progresivamente en una dirección, pero le faltan muchos matices para que su final tenga sentido con el resto de la historia y no vaya en contra de sí misma.
En un mundo que se está muriendo, donde gran parte de la vida ha desparecido consecuencia de un cataclismo, un padre y su hijo pequeño luchan por sobrevivir. Viven en la carretera, caminando cada día hacia el sur en dirección a la costa, donde el clima puede ser mejor. El padre, no solo tiene que luchar contra los vestigios de la humanidad, convertidos en ladrones o caníbales, sino también en educar a su hijo y mantener la bondad natural que el pequeño tiene.
La adaptación a la gran pantalla de la novela escrita por Cormac McCarthy y ganadora del premio Pulitzer en 2007 realizada por el director John Hillcoat, conocido por haber dirigido el western escrito por el músico Nick Cave “The Proposition”, está hecha con un gran respeto a la atmósfera presente al libro. El filme “La carretera” es desconsolador no sólo en el aspecto de sus paisajes sino en el grado de deshumanización al que ha llegado lo que queda de la sociedad moderna. La lucha de este padre por mantener un grado de honradez y moralidad y transmitirlo a su hijo en un mundo devastado y sin futuro se muestra con un gran aspecto visual y un conseguido tono. Viggo Mortensen cumple con buen resultado su papel pero es el joven Kodi Smit-McPhee en el papel del hijo quien logra transmitir la carga del filme. En el aspecto actoral, lamentablemente el filme desaprovecha a sus dos grandes actores secundarios, Robert Duvall y Guy Pearce, en papeles extremadamente pequeños, dándole todo el peso interpretativo a Viggo Mortensen y Kodi Smit-McPhee y su capacidad de mostrar la lucha que padecen por subsistir. La forma en la que el argumento avanza, en donde incluso los valores del padre parece que se van confundiendo por la extrema gravedad de su situación, contradice el estilo con el que se ha introducido el final, mostrándose no sólo fácil sino disonante con la tendencia que había marcado hasta ese momento la película. “La carretera” es un filme visualmente conseguido, que muestra sus ideas pero le falta un paso más en su desarrollo y consecución final para darle mayor propósito, no obstante es absorbente durante cada uno de los minutos de su tensa historia. |