Sin ser muy original en cuanto a planteamiento, con un inicio lento que se eterniza y con una facilidad extrema tanto en su desarrollo como en las secuencias de acción, esta película no proporciona el divertimento que parece prometer y únicamente la chispa ocasional de sus dos protagonistas aporta algo. Lamentablemente Ashton Kutcher y Katherine Heigl no pueden levantar un filme lastrado por un mal guion y una dirección sin pulso.
Durante unas vacaciones con sus padres en Niza, Jen conoce al hombre de sus sueños, Spencer. Este es un asesino del gobierno que tras enamorarse de Jen, decide abandonar su profesión e intentar una vida con ella. Casados, viviendo en un barrio residencial y sin que ella sepa nada de su pasado, Spencer recibe una llamada de su antiguo jefe y de improvisto la pareja se convierte en el blanco de varios asesinos que han vivido puerta con puerta aparentando ser sus vecinos.
Aunque por el cartel promocional pueda parecer distinto, mientras se visiona esta película nunca desaparece la sensación de que este filme es un subproducto de la película de James Cameron “Mentiras Arriesgadas”, hecha con menos medios y menos imaginación. La idea de un asesino o agente del gobierno que es perseguido mientras intenta mantener su relación afectiva con su pareja no es algo especialmente nuevo pero se puede hacer con todo lujo de ritmo y espectacularidad, como en “Noche y día” o con chispa, ingenio y encanto, como en el filme de John Cusack “Un asesino muy especial”. También puede tener un resultado más pobre como el filme “Dos pájaros a tiro” con Mel Gibson y Goldie Hawn. “Killers” es simplemente una película más que emplea este recurso argumental y lo desaprovecha en un guión mediocre. La cinta tarda realmente media hora en empezar, resultando de entrada aburrida y no mejorando en exceso cuando se inicia la acción propiamente dicha. El resto es una simple película de acción con toques de comedia romántica que nunca tiene una historia en la que sustentarse ni una dirección que compense sus carencias narrativas y su tontería. Su director, Robert Luketic (“La cruda realidad”, “21 Black Jack”) vuelve a demostrar que en sus películas le cuesta salirse del modo de dirección hecho con excesivos automatismos y planitud. Con todo lo único que cuenta el filme es con su pareja de actores Ashton Kutcher (“American Playboy”, “El efecto mariposa”) y Katherine Heigl (“La cruda realidad, “Lío embarazoso”), quienes a pesar de no tener una gran química entre ellos, aportan la mínima chispa que el filme contiene. Tom Selleck y Catherine O'Hara son un buen complemente en sus papeles secundaros pero, lamentablemente, apenas tienen tiempo en pantalla.
“Killers” es simplemente una película de entretenimiento que, con dificultad, consigue su objetivo aunque se deja ver con extrema facilidad y, si no se intenta pensar mucho en ella mientras se esté viendo, se puede incluso disfrutar de algún momento con cierta gracia que el filme tiene escondido. |