Entretenida en todo momento y con algunos momentos notables, esta adaptación de Matthew Vaughn de un peculiar cómic pierde fuerza en su segundo acto y culmina de forma convencional a pesar de su conseguido estilo. Con un interesante reparto encabezado por Aaron Johnson y Nicolas Cage, es al final la joven Chloe Moretz quien saca más partido de sus escenas y quien resulta ser lo mejor del filme.
Dave es un joven que pasa completamente desapercibido en su instituto, con únicamente dos amigos y gran amante de los cómics. Tras preguntarse el motivo por el cual nunca antes una persona ha decidido ser un superhéroe, Dave decide probarlo el mismo. A pesar de no tener ninguna habilidad especial, se enfunda en un taje para combatir el crimen bajo el nombre de Kick-Ass. Tras un desastroso inicio, Dave adquiere una única habilidad, la de poder soportar una paliza física. Gracias a una grabación de aficionados se convierte en un fenómeno de YouTube pero pronto se da cuenta que en el mundo en el que se ha metido hay gángsters de verdad que no tienen escrúpulos y héroes mucho más expeditivos que él.
Tras su destacada primera película, el drama criminal “Layer Cake”, y la correcta cinta de fantasía “Stardust”, el director Matthew Vaughn presenta su tercer largometraje dentro de otro género completamente diferente. Tras superar las negativas de los estudios para financiar su visión del cómic de Mark Millar y encontrar la fórmula para hacer este filme de forma independiente, el director consigue entregar una película de puro entretenimiento en la que se ríe junto con el espectador del género de los superhéroes. “Kick-Ass” tiene un prometedor inicio, unas enormes ganas de salirse de convencionalismos, un desarrollo divertido pero carente de la misma energía que su principio y un tercer acto que contiene algunas de sus mejores secuencias a pesar de que apuesta por un resultado excesivamente poco original. El filme siempre sabe mantener su atrevido divertimento y la sensación de que esta película está hecha para los amantes de de un cine desenfadado, fresco y al que no es fácil herir cualquier tipo de sensibilidad. La película ha levantado bastante polémica ética debido al personaje de Hit-Girl, una niña de doce años armada hasta los dientes y sin miramientos cuando llega el momento de matar criminales, además de por su uso de un lenguaje políticamente incorrecto en la versión original. A pesar de la controversia, cuando la joven Chloe Moretz está en pantalla con su personaje de Hit-Girl es cuando “Kick-Ass” resulta especialmente notable y altamente divertida. La película está protagonizada por Aaron Johnson, en un papel muy diferente al que se le vio recientemente en “Nowhere Boy”, y el reparto principal lo completan Nicolas Cage, Christopher Mintz-Plasse y Mark Strong.
Gracias a su reparto y a la visión de su director, “Kick-Ass” es una divertida película de superhéroes que no tiene miedo en resultar atrevida, consiguiendo ser un notable entretenimiento para los amantes del género y que además contiene algunos momentos especialmente atractivos. |