Jason Reitman emplea con un medido sentido del humor y con afecto el notable guión de Diablo Cody y entrega una película que aborda con respeto el tema del embarazo juvenil pero que a la vez resulta enormemente entretenida. Excelentemente bien actuada por Ellen Page, esta película se beneficia del perfecto casting que ha logrado su director y de la perfecta sintonía en el tono del filme que mantienen los actores con el director.
Juno es una joven de dieciséis años que se queda embarazada después de una única experiencia con su mejor amigo. Cuando está a punto de abortar, Juno decide tomar otra solución: tendrá al bebé y lo dará en adopción. Encuentra a una pareja que parece perfecta en los anuncios por palabras del periódico, dos profesionales con dinero que no pueden tener hijos propios y entabla una estrecha relación con ellos. Pero durante todo el proceso durante el cual cuenta con el apoyo de su familia, Juno parece haberse olvidado de Paulie, su mejor amigo.
Tras su fantástica ópera prima, “Gracias por fumar”, Jason Reitman emplea un original y divertido guión de Diablo Cody que se asemeja mucho a su estilo de cómo abordar un tema importante y serio desde una perspectiva afable pero a través de una historia de corte humorístico. “Juno” está escrita con un gran sentido del humor, con chispa y con unos diálogos especialmente sobresalientes. En su adaptación en imágenes, Jason Reitman realiza una notable labor en conseguir una narración medida, dinámica y en la que siempre parece que cada escena es necesaria, no sobra ningún plano y a la vez no falta ninguna secuencia. Además el director demuestra otra vez su buen juicio para escoger al actor más idóneo para cada personaje y consigue de cada uno de ellos una actuación perfectamente ajustada a su papel y al tono que Jason Reitman quiere darle a la película. Su protagonista, Ellen Page, tiene una especial habilidad para darle energía, cinismo y ternura a un personaje contradictorio de una forma natural, aunque éste nunca es creíble, algo que no es culpa de la actriz sino de un diálogo demasiado maduro y genial para salir de una boca de dieciséis años.
“Juno” nunca de ser una película de entretenimiento cargada de ingenio, sensibilidad, humor negro e irónicas líneas de dialogo, una complicada combinación que el director Jason Reitman sabe manejar a la perfección y elabora una comedia que apela siempre a la inteligencia y nunca a la risa fácil. |