Después de ocho años de ausencia, Rowan Atkinson vuelve a meterse en la piel de su parodia de James Bond con un filme mejor medido que su primera parte pero en el cual la chispa se ve contrarrestada por la familiaridad y convencionalidad del resto del filme. Dominic West, Daniel Kaluuya, Gillian Anderson y Rosamund Pike le acompañan en esta nueva aventura.
Sinopsis: Tras ser retirado del servicio del MI7 debido a un descomunal fracaso de su última misión, Johnny English vuelve a ser llamado por el servicio secreto británico para investigar a un grupo de asesinos internacionales cuyo objetivo es eliminar a un importante líder mundial.
Al cómico Rowan Atkinson, famosos por sus personajes en "Mr. Bean" y "El escorpión negro (Black Adder)", le gustó un personaje que encarnaba para unos anuncios de un banco y que parodiaba al prototipo de James Bond. Ello dio paso a la primera película de "Johnny English", un filme que reunía un montón de gags divertidos y bobalicones que, a pesar de resultar excesivamente convencional, proporcionaba cierta diversión.
Ocho años después el espía menos versado de su majestad regresa de su retiro para investigar un complot internacional en una historia en la que se mantiene la esencia del personaje pero cuya trama tiene algún rasgo mayor de seriedad, corrigiendo el error de crear un argumento demasiado sencillo y ridículo como ocurrió en la primera entrega.
Pero en lo que indudablemente se basa esta película de Oliver Parker es en Rowan Atkinson y su talento como cómico. Es imposible negar que hay cómicos que incluso hacen divertida la lectura de un ensayo sobre física cuántica y Atkinson es un ejemplo destacado. Él es quien hace divertida esta película que contiene alguna escena notablemente conseguida pero que en general abusa de una falta de originalidad y de una familiaridad excesiva en muchos de sus gags.
El filme no se convierte nunca en una catarata de momentos hilarantes como por ejemplo cualquier capítulo de "Black Adder" pero a pesar de nunca acabar de coger el ritmo más adecuado, "Johnny English" se mantiene a un apreciable nivel durante todo su metraje. Nunca se vuelve demasiado excesiva y su trama mantiene su coherencia hasta el final, no volviéndose el filme una parodia de sí mismo como ocurría en la primera parte.
En esta ocasión el espía británico se encuentra rodeado por un robusto reparto formado por Gillian Anderson haciendo de Judi Dench, Dominic West haciendo de agente estrella como Dwane Johnson en "Superagente 86" y Rosamund Pike haciendo el mismo papel que ya interpretó en una película de las de James Bond en serio.
Los actores secundarios ayudan a dar una robustez entre comillas a la historia en sí y dejan únicamente a Roawn Atkinson como elemento cómico, resaltando así las habilidades del actor en esta película hecha a su medida. Divertida lo es pero a la vez resulta algo convencional y aunque corrige bastantes de los errores de la primera parte, no posee la genialidad cómica que el actor ha proporcionado en alguno de sus otros personajes. |