Esta combinación de cine de terror de adolescentes y comedia está escrita por la guionista ganadora de un Oscar Diablo Cody, conteniendo algunas líneas de diálogo con chispa e ingenio pero teniendo un guión que en conjunto dista mucho de funcionar. Megan Fox es el gran reclamo de la película y encabeza el reparto con un papel que todavía la encasilla más.
Needy y Jennifer son mejores amigas desde la infancia pesar de que tienen poco en común. Mientras que la primera es algo marginada en el instituto la segunda es arrogante y popular por su atractivo. Una noche tras un concierto en un pequeño bar local que acaba en tragedia, Jennifer es abducida por los miembros del grupo y vuelve cubierta de sangre y convertida en una carnívora demoníaca.
La guionista Diablo Cody alcanzó el éxito con su primer guión, “Juno”, y gracias a él no solo ganó un Óscar sino también prestigio. En esa ocasión el filme fue dirigido Jason Reitman, quien siempre ha hecho películas más que interesantes, y además contaba con Ellen Page, una actriz que clavó su papel. Para “Jennifer’s Body” el protagonismo recae en Megan Fox, popular por su atractivo, frases excéntricas y limitaciones interpretativas, y la dirección está en manos de Karyn Kusama, quien demostró su capacidad para el mal cine con su anterior e infumable película “Aeon Flux”. A pesar de que la historia escrita por Cody no es ni original ni tiene excesivo potencial, el divertimento que pretende el guión, mezclando terror y comedia, queda extremadamente diluido por una dirección que domina de forma pésima el sentido del ritmo y de tensión, teniendo el filme un tono que oscila entre plano e inerte durante todo el metraje. Únicamente alguna parte de los diálogos, agudos y con ingenio, deja ver el tipo de película que “Jennifer’s Body” pretendía haber sido. El reparto de la película está liderado por dos actrices de cualidades muy diferentes y con un futuro cinematográfico seguramente opuesto. Por un lado está Amanda Seyfried, capaz de dar mucho más a nivel interpretativo tal y como lo ha demostrado en la película “Chloe”, dirigida por Atom Egoyan. Por otro lado está Megan Fox, quien parece huir de los papeles que requieran actuar y parece más que satisfecha con su imagen de chica sexual que lleva explotando desde que rodó "Transformers".
“Jennifer’s Body” no es nunca una película aburrida, ya que el guión siempre desprende una mezcla de humor negro y parodia del cine de terror de adolescentes que resulta agradable pero la película no tiene suficientes ganas de dar un paso más en su planteamiento, quedando demasiado anodina y no estando nada ayudada por su más que mediocre dirección. |