Esta comedia nunca promete nada que no estrega, es directa, no tiene ni muchas neuronas ni tampoco mayores pretensiones que hacer reír de forma burda. Dentro de su estilo funciona, aunque los años 80 daban para mucho más juego y divertimento al igual que John Cusack, una presencia siempre agradable dentro de la comedia fácil que podía haber dado mucho más de sí mismo.
Tres amigos aburridos y defraudados con su vida adulta y el sobrino de uno de ellos emprenden un viaje a un pueblo en los que vivieron los mejores momentos de su juventud. El lugar ya no es tal y como lo recordaban pero de forma inexplicable, el jacuzzi de su habitación transporta a los cuatro a los 80, haciendo que revivan su época dorada adolescente. Pero el intentar el no cambiar el pasado no es tan fácil como parece y mientras su disfrute crece, el más joven de los cuatro únicamente quiere volver a su casa.
Steve Pink, director de “Admitido”, es el guionista de las dos mejores películas de John Cusack, “Un asesino muy especial” y “Alta fidelidad”. Ambos se vuelven a reunir en este proyecto que deja de lado cualquier ironía y chispa que tuvieron en el pasado y apuestan por una comedia de humor grueso y una trama poco inspirada. La película en el fondo no va de nada y su historia es una mera excusa para recordar los ochenta con mucho humor, para decir algunos chistes groseros, poner una escena de vómito y poco más. Es en todo momento entretenida pero ni es especialmente original, tampoco tiene nunca un guión detrás que justifique mínimamente los devaneos de sus personajes ni emplea con chispa la década de los ochenta, sus excesos y la posible nostalgia que puede provocar en el espectador. Lo mejor de todo es como era esperable la presencia de John Cusack, alguien que siempre parece saber cómo estar dentro de una comedia y quien hace visible cualquier aberración de guión aunque actúe a medio gas. A excepción de Clark Duke, sus compañeros en esta andadura Craig Robinson, Rob Corddry y Sebastian Stan se muestran más estridentes que el protagonista y entregan un tono burdo más ajustado al que tiene la película tiene en varias partes.
“Jacuzzi al pasado” no es una comedia que se pueda tomar en serio ya que nunca apuesta por un mínimo de ingenio, chispa y originalidad y toma como modelo un tipo de humor fácil y simple que puede destacar como en “Resacón en Las Vegas”, pero que aquí se encuentra demasiados pasos por detrás. |