El director Todd Haynes construye un nuevo concepto de biopic en esta genial y desestructurada película presentando diferentes aspectos de la persona de Bob Dylan en diferentes personajes. Puede resultar algo complicada de unir y alguna línea de personalidad no acaba de funcionar, pero la imaginación y la inteligencia detrás de esta película son admirables, teniendo además agrandes actores en cada papel como Cate Blanchett, Heath Ledger, Christian Bale, Richard Gere o Ben Whishaw.
Siguiendo la frase de los títulos de crédito, esta película está inspirada por la música y las múltiples vidas de Bob Dylan, y en el filme varios aspectos de la personalidad y de la vida de Bob Dylan son representados por seis personajes diferentes más un narrador.
La audacia del concepto y el haber conseguido llevar a cabo una película tan difícil de realizar como de conseguir estructurar son dignos de alabanza. Todd Haynes, al igual que hizo con David Bowie en “Velvet Goldmine”, vuelve a reconstruir la vida de uno de los iconos musicales de la música moderna pero en esta ocasión su acercamiento a la figura central es radicalmente diferente. En vez de presentar un personaje, el director y guionista construye seis (siete si se quiere contar al narrador) que representan diferentes aspectos de la personalidad de la figura de Bob Dylan. Todd Haynes tampoco se limita en sus posibilidades y emplea figuras reales para representar grandes influencias que tuvo el músico, como Arthur Rimbaud y su poesía, Woody Guthrie y su música folk especialmente importante en su juventud o la figura mistificada de Billy el niño y crea también personajes ficticios para representar partes del músico. El resultado es una película en la que las diferentes personas se van intercalando construyendo una figura global de forma fascinante, logrando transmitir no únicamente los diferentes aspectos de Bob Dylan sino también logrando hacer entender las raíces culturales que marcaron al músico así como sus contradicciones personales. Cierto es que hay algunas de estas encarnaciones de la personalidad de Dylan que no acaban de tener un propósito claro, especialmente evidente en el caso de Billy el niño, figura que sí estuvo presente en su vida al participar en “Pat Garrett y Billy el niño” de Sam Peckinpah pero cuyas implicaciones son más bien difusas. También las múltiples referencias y simbolismos son complicados de ver si no se tiene un buen conocimiento de la vida del músico, ya que de otra manera no se puede apreciar el paralelismo de la representación que realiza el director Todd Haynes y la vida real de Bob Dylan. Además el filme cuenta con un gran elenco de actores principales, Christian Bale, Cate Blanchett, Marcus Carl Franklin, Richard Gere, Heath Ledger y Ben Whishaw así como de secundarios, pero es Cate Blanchett quien logra dar vida a su personaje de una forma excepcional.
“I’m not there” es seguramente uno de los biopics más notables e inteligentes jamás hechos. Dista de ser perfecto y es discutible si uno sabe más de Bob Dylan tras ver esta película pero cuando ruedan los títulos de crédito uno espera que la persona de Bob Dylan realmente sea tan interesante como este filme. |