Si se consigue aguantar viéndola hasta su último tercio se obtiene una pequeña se obtiene alguna pequeña satisfacción, donde esta comedia más cercana a la farsa es capaz de por lo menos hacer reír en una o dos ocasiones.
Un actor fracasado que trabaja como profesor de arte dramático en un instituto de Tucson, en EE.UU. A pesar de su entusiasmo, vez tras vez las representaciones de sus alumnos son con suerte mediocres y finalmente su clase queda condenada al recibe la noticia de va ha ser cancelada en breve. Como última medida para salvarla, decide preparar y poner en escena una obra original suya, una irreverente secuela de la obra de Shakespeare “Hamlet” con la introducción de los personajes de Jesús y Einstein entre otros.
Parodiando las películas que tratan de un profesor que inspira a sus alumnos, “Hamlet 2“ no llega a ser una buen a comedia en ningún momento. A pesar de contar con una premisa que podría dar de sí humorísticamente y de tener a Steve Coogan como estrella de la cinta, el humor es burdo, fácil y pocas veces gracioso. Hay algunos gags individuales que funcionan pero chocan con el tono de la película, hay partes del diálogo que son buenas pero no encajan en absoluto, es decir, la cinta es desigual, va saltos y sólo el número final tiene equilibrio y nivel de forma continuada durante diez minutos seguidos. El resto del metraje tiene elementos para hacer un buen tráiler pero no para ser una comedia de hora y media con un mínimo de buen entretenimiento. |