El director francés Pierre Morel y Luc Besson reciclan elementos de su anterior colaboración, “Venganza”, y dan rienda suelta a su vertiente de acción sin sentido en detrimento de una historia mínimamente plausible y una apariencia de solidez. Los actores John Travolta y Jonathan Rhys Meyers parecen disfrutar en una película destinada a ser un divertimento que ni ellos se toman muy en serio.
En París, el asistente al embajador de EE.UU. en Francia James Reece intenta conseguir una promoción para ser un operativo de campo de la CIA. En lo que va a ser su misión de prueba, se le asigna como compañero al agente especial Charlie Wax, de métodos expeditivos y poco ortodoxos. Su misión es encontrar y desarticular una célula terrorista que planea un ataque contra la delegación estadounidense en la conferencia que se ha de celebrar en pocas horas en la capital francesa.
Luc Besson en los últimos cinco años únicamente ha dirigido las diferentes partes de”Arthur y los Minimoys”, películas infantiles basadas en libros escritos por él mismo. Pero el director y guionista de películas como “León” o “Nikita” no ha abandonado completamente el cine de acción que le es característico, al contrario ha continuado desarrollando una vertiente cada vez más prolífica como guionista. Dos partes de “Distrito 13”, tres de “The Transporter”, su colaboración con Guy Ritchie en “Revolver” y la más reciente “Venganza” entre otras. De semejante multitarea siempre ha intentado salir unas historias que se pudiesen trasladar a un cine de acción, directo, normalmente violento y altamente entretenido para un sector del público. Normalmente lo ha logrado, con luces y sombras, pero siempre parece reutilizar varias ideas que se repiten. En el caso de “Desde París con amor” es inevitable ver casi todos los elementos de su muy superior “Venganza”, dirigida también por Pierre Morel, empleados aquí casi para crear una parodia de su propia película. Con un argumento que no tiene apenas sentido pero que pasa tan rápido que apenas da tiempo de hacer el esfuerzo para comprenderlo, con un deseo de llevar la acción al límite y exagerarla un punto más, Luc Besson y Pierre Morel construyen una película de apariencia más atractiva y divertida que el resultado final que consiguen. La película acaba siendo demasiado en muchos aspectos y a pesar de que John Travolta da el tipo y el aspecto de su extremo personaje, no tiene ni el peso ni la presencia de Liam Neeson, protagonista de “Venganza”. Jonathan Rhys Meyers acompaña a un John Travolta, quien parece pasárselo como un niño con su papel, sin aportar nada más que la resignación de dejar el protagonismo a su compañero de función.
“Desde París con amor” promete ser un divertimento al estilo de otros títulos que llevan la marca de Luc Besson, con mucha acción, chistes malos (incluido uno que hace referencia a Pulp Fiction y que hace recordar a un John Travolta que quería resurgir realmente como actor) y un alto ritmo. Acaba entregando todo lo que se espera pero tal y como aprende el personaje del filme, hay que tener cuidado con lo que se desea, ya que puede acabar resultando demasiado. |