Sorprendentemente, esta quinta parte de la franquicia "A todo gas" no solo supera con creces la entrega anterior sino que es la mejor de la saga hasta la fecha, gracias a un guión mucho mejor construido, un ritmo perfectamente ajustado y unas escenas de acción tan espectaculares como inverosímiles. Vin Diesel y Paul Walker vuelven a liderar al grupo de corredores que presenta a Dwayne Johnson como gran incorporación y además tiene a Elsa Pataky en un papel secundario.
Tras liberar a Dominic de la cárcel, él junto con Brian y Mia cruzan varias fronteras hasta que se refugian en la ciudad de Rio. Allí, tras una operación que sale mal para conseguir algo de dinero, se ven perseguidos por un poderos narcotraficante y por un grupo de agentes federales llegados de estados Unidos y liderado por un hombre determinado en capturarles a toda costa.
Tras el éxito que supuso en 2001 "A todo gas", su segunda parte sufrió un gran revés cuando se estaba preparando al ver que su gran estrella VinDiesel, declinaba participar en ella para centrarse en otros proyectos. Paul Walker protagonizó la secuela sin poder entregar la misma presencia en pantalla que Diesel y para la tercera parte también decidió desaparecer . En 2009 la saga presentó un resurgir, volviendo a juntar a los actores de la primera entrega en una historia mejor construida pero, a pesar de mostrar una gran mejoría con respecto a "Tokyo Drift", no llegaba a justificar el por qué no se había dejado morir a la franquicia. "Fast & Furious 5" sí lo hace, esta es la película que debería haberse hecho hace dos años ya que es incluso mejor que la primera entrega que originó toda esta carrera de secuelas.
Ello es especialmente curioso si se tiene en cuenta que no solo los actores son los de anteriores entregas si no que tanto el director como el guionista son los mismos de la tercera y cuarta parte. El guión empieza apretando el acelerador y uno baja su ritmo en ningún momento pero en esta ocasión la historia que mueve la acción es tal vez más simple pero al mismo tiempo se encuentra mejor perfilada. El realizador Juntin Li consigue una película mucho mejor compactada y filma las escenas más espectaculares de la saga que, a pesar de que desafían en muchos casos las leyes de la física y la lógica, nunca convierten al filme en una caricatura. "Fast & Furious 5" sigue presentando los mismos abusos y defectos que en entregas anteriores, como obviedad en el diálogo, algo de sexismo y mucha testosterona, pero de forma más controlada.
Además de las cabezas de cartel de la entrega anterior, Vin Diesel, Paul Walker y Jordana Brewster, el filme da más protagonismo a Sung Kan y Gal Gadot y recupera a algunos de los protagonistas de entregas anteriores de una forma incluso justificada por el propio guión, algo no esperable en una saga a la que poco le ha importado la lógica. Pero la mayor incorporación de todas resulta Dwayne Johnson, de físico amenazador y demostrando una vez más que la interpretación dramática no será su fuerte pero en el cine de acción es uno de los pesos pesados. Tal y como lo describió un miembro del reparto, el cara a cara de Vin Diesel y Dwayne Johnson es como King Kong contra Godzilla. Elsa Pataky es otra de las incorporaciones en un papel que en el fondo es un cliché y que tampoco exige mucho.
Dominic Toretto y compañía regresarán en una prometida sexta y última entrega, después de haber conseguido encontrar el camino a seguir en cómo hacer de una película basada en coches, carreras y persecuciones todo un divertimento, un tonto pasatiempo seguramente, pero puro entretenimiento. |