Este drama nunca tiene la intención de explorar su historia y su única intención es apelar a la emotividad del espectador de forma fácil y superficial. Por suerte, se puede vislumbrar de forma ocasional la verdadera, humana e interesante historia real que hay detrás y la correcta factura del filme junto con la presencia de Brendan Fraser y Harrison Ford maquillan su planitud y le da cierta apariencia de solidez.
John y Aileen Crowley tiene dos hijos con una poco conocida enfermedad genética. La musculatura de los dos niños va degenerando paulatinamente y de forma mortal, teniendo una expectativa de vida no mayor de nueve años. John sigue al día toda la información referente a la enfermedad y en sus investigaciones encuentra las teorías del doctor Stonehill, profesor univeritario de Nebraska, las cuales pueden llevar a crear una cura. John y el doctor se unen en crear una empresa para poder llevar al terreno práctico sus teorías sin saber si conseguirán el capital necesario, si funcionará el producto o en qué plazo de tiempo lograrán que sea un medicamento utilizable.
Tom Vaughan, director de la entretenida “Starter for 10” y responsable de la más que mediocre “Algo pasa en Las Vegas”, apuesta sobre seguro con “Medidas extraordinarias”. Para ello recurre a una bolsa de trucos destinados a un público que quiere un tratamiento simple y crea una historia dramática y dulce a la vez que se ve con demasiada facilidad. La película apela al corazón y a la sensibilidad del espectador pero trata su historia de una forma cómoda y con toda la superficialidad posible. El drama humano que sería lógico que existiese, la angustia, desesperación, frustración y lucha son completamente desdibujados y nada tratados, algo que sí estaba presente en una película reciente de temática similar, “La decisión de Annie”, y que como mínimo tenía la honradez de respetar la auténtica complejidad emocional de la situación. El filme nunca pretende hacer un retrato verdadero de esta historia real y su intención es combinar contenidas lágrimas con sonrisas con el objetivo de emocionar de forma simple pero nunca queriendo hacer una buena película. Y el director Tom Vaughan consigue su objetivo con relativa facilidad ya que parece obvio que los personajes reales vivieron una situación humana, emocionalmente dramática pero valiente a la vez, con lo que cualquier pincelada que deje entreverla logra llegar a cualquier persona. Además cuenta con dos actores de cierta presencia y a pesar de que ninguno de los dos realiza una destacada actuación sí son actores sólidos en cualquier terreno. Harrison Ford y Brendan Fraser saben cómo componer personajes y la película lo agradece.
“Medidas extraordinarias” no es un buen filme que intente explorar a sus personajes y su situación, es un filme efectista que logra su fácil objetivo con profesionalidad y gracias a dos actores que lo hace más verídico, pero nunca quiere ir más allá. |