Más relevante por el diálogo sobre la tortura que provoca y su mínima labor de denuncia que por sus méritos cinematográficos, esta película se mueve como un melodrama que nunca quiere ir más allá de su punto de partida ni ahondar en las consecuencias políticas y humanas de su planteamiento. A pesar de su falta de valentía, es apreciable su intento que encuentra una gran solidez gracias a su reparto, encabezado por Jake Gyllenhaal.
Tras un atentado terrorista contra un convoy estadounidense en territorio extranjero, la CIA secuestra de vuelta a su casa a Anwar El-Ibrahimi, un egipcio casado con una estadounidense y que vive desde hace años en EE.UU. y quien es trasladado al país donde sucedió el ataque para ser interrogado con cualquier medio, incluido la tortura. Allí los interrogatorios son supervisados por el operativo de la CIA Douglas Freeman, quien cada vez tiene más dudas sobre los métodos empleados. Al mismo tiempo en EE.UU, la esposa de Anwar intenta saber el paradero de su marido y qué le está sucediendo.
Toda película que incite un debate sobre la realidad política actual es bienvenida y “Expediente Anwar” es seguramente un filme necesario para iniciar uno sobre el secuestro y tortura de personas sospechosas de tener vínculos terroristas en contra derecho individual y de una mínima humanidad. Pero este debate es seguramente más necesario en EE.UU. pero fuera de sus fronteras parece que su planteamiento y el enfoque que emplea es blando y carente de la determinación de ir más allá de su mera idea inicial. La película parece tener una intención de denuncia pero no tarda en intentar contentar a todos los posibles frentes y su director Gavin Hood se conforma con no ahondar en cuestiones y consecuencias políticas, humanas y en analizar estos hechos como posible causa que alimenta lo que se está intentado combatir. Aun así, es una apreciable contribución más a una reflexión en formato de thriller, que simplemente como película no hubiese tenido excesivo mérito ni interés. El filme trata sus líneas argumentales casi como un telefilme y a modo de melodrama, teniendo un tono carente de fuerza y que únicamente se sustenta gracias al elenco de actores con los que cuenta. Gracias a la presencia de especialmente de Jake Gyllenhaal, Peter Sarsgaard y Meryl Streep, la película adquiere una entereza mayor de lo que corresponde visto el guión.
“Expediente Anwar” no es una buena película pero gracias a sus actores y a tratar un tema tan controvertido como importante actualmente consigue procurarse de una relevancia que no lograría de ninguna otra forma, a pesar de que trate a su historia sin la determinación que debería. |