Esta comedia romántica italiana sobre parejas y exparejas combina la exageración ridícula típica de este género con momentos con cierta gracia. La película es completamente olvidable, pero cumple su objetivo de entretener con alguna risa durante sus dos horas de metraje.
Un grupo de personajes que, por amistad o vínculos familiares, están relacionados y experimentan la complicación de la vida sentimental. Todos tienen problemas con sus parejas o exparejas e intentan superar sus conflictos.
Esta película cumple con lo que se espera de ella como comedia romántica. Entretiene, contiene momentos divertidos y sigue todos los cánones del género. Esto implica que también cae en los excesos, simplezas y necedades habituales en estos tipos de filmes. El guión es fluido y con los tópicos que cabría esperar, pero siempre sabe recuperarse cuando ya ha avanzado un buen tramo por un camino absurdo. No es un filme al que se le puedan dar muchas vueltas ni que se quiera ver varias veces, al contrario a la media hora se habrá olvidado que sucede en él. Simplemente es una comedia de enredos amorosos con cierta gracia, que mezcla por igual buenos momentos cómicos con otros de aroma ridículo que conseguirá distraer a todo aquel que vaya con esa predisposición y sin querer pensar mucho. |