Con bastantes clichés, muy explícita, con un uso de la mitología religiosa tan simple como el mensaje de una galleta de la fortuna y con bastante aroma de subgénero de serie B, esta película de terror sobrenatural acaba siendo un divertido entretenimiento bastante mejor de lo esperable y con un sorprendente buen aspecto visual. El nombre de Ving Rhames es el gran reclamo aunque el protagonismo recaiga en un grupo de actores prácticamente desconocido.
Cuando su hijo es brutalmente asesinado con un pentagrama dibujado en el pecho, Carruthers empieza a investigar los motivos. Ello le lleva a cruzarse con una serie de muertes perpetradas por una mujer que se acaba de despertar tras casi haber fallecido y haber huido del hospital. Al mismo tiempo, un paramédico no puede hacer nada por evitar que una joven fallezca a consecuencia de las múltiples puñaladas que ha recibido. En los pocos minutos que la conoce, siente una gran fascinación por ella. Ninguno de los dos sabe que todo es debido a las acciones de una criatura sobrenatural.
El director Richard Dutcher es un cineasta independiente, de poco presupuesto y que en un momento de su carrera se definió como un realizador mormón. A pesar de ello, sus películas son de temáticas y géneros distintos aunque normalmente siempre dramáticas. “Evil Angel” es un filme que utiliza el mito de Lilith presente en la religión judía y en la cábala (primera mujer de la creación a la que dios desterró del paraíso por no ser lo suficientemente sumisa) para construir un filme de terror demoníaco con algún toque de comedia.
“Evil Angel” tiene un argumento no excesivamente novedoso pero que se sustenta, cuyo guión afortunadamente entra directamente en la acción y no juega a esconder qué está sucediendo realmente. La película emplea en cada momento que puede la desnudez y la sangre, acumulando tópicos y formas más propios de una cinta de serie B. En contra de lo esperable, el filme tiene un buen aspecto, decentes efectos especiales y en ocasiones sabe reírse de sí mismo. Fácilmente podría haber resultado en una mala película y aunque en muchos aspectos lo es, su buena producción a pesar de lo limitado de su presupuesto, su notable ritmo y su sentido del humor hacen que uno acabe perdonando muchas de sus faltes e incluso disfrutando del entretenimiento banal que proporciona en su tramo final.
Uno de los grandes atractivos de este filme es el nombre de Ving Rhames (“The Tournament”, “Quemando ruedas: vender o morir”) en la cubierta. El actor no aporta nada especial y poco esfuerzo realiza, aunque su personaje es más secundario que principal. El verdadero peso recae en los actores poco vistos Ava Gaudet y Kristopher Shepard, quienes entregan unas competentes interpretaciones a un nivel superior al de bastantes de sus compañeros de reparto.
En general en “Evil Angel” el nivel interpretativo sigue la impresión general que deja el filme y es que es mejor de lo esperado sin ser realmente de calidad, pero cuando terminan sus dos horas de metraje se tiene que terminar reconociendo que para una cinta de terror bastante pueril, “Evil Angel” es un divertido entretenimiento que cumple su objetivo. |