Este viaje migratorio del este al oeste presenta una destacable acumulación de clichés y a un personaje central sorprendentemente mal dibujado, apático y falto de interés, haciendo que la película sea un artificial éxodo en el que todo sucede de forma demasiado casual y sin tener peso. La actriz Huang Lu se encuentra arrastrada por la falta de puso general de un filme que esconde algunos detalles interesantes.
Li Mei es una joven china que vive en un pequeño pueblo que quiere escapar de su vida e ir al este. Consigue llegar a la gran ciudad y sobrevivir a través de un trabajo en una fábrica y posteriormente en un salón. Finalmente llega a Londres, donde contrae matrimonio con un hombre mayor para poder ser residente legalmente, pero la sensación de encarcelamiento que tenía en un aldea se repite allá donde va.
Esta película es el prototipo de cinta que circula durante un tiempo en festivales y en función de cómo funciona, se estrena en salas comerciales más allá de las fronteras de su nacionalidad. “Ella, una joven china” viene teóricamente avalada tras haber ganado el Leopardo de Oro en el Festival de Locarno, aunque ello no supone en este caso ningún tipo de garantía. Sobre el papel es un filme atrayente: se mueve entre dos mundos, China y Europa, trata de la migración y su personaje es una mujer actual en pleno periplo. Lamentablemente esta película no está a la altura de las expectativas que crea debido principalmente a su personaje central, a una segunda parte que va demasiado a la deriva y una facilidad extrema en cómo se suceden los acontecimientos. El personaje de Li Mei no crea ningún tipo de empatía y en el fondo es egocéntrica, antipática y únicamente vive de los hombres que se va encontrando por el camino. Esto podría haber sido un personaje completo, pero la película no quiere que ella sea así, intenta mostrarla con una luz positiva pero es imposible ocultar lo denostable que es. Sin un personaje central que sea interesante, todo el peso recae en una narrativa que siempre avanza a saltos y cuando encuentra un escollo, lo soluciona con artificialidad. El dinero para su viaje o sui matrimonio son dos ejemplos. La actriz Huang Lu, quien apuntó cualidades en “Blind Mountain”, es una buena apariencia para esta joven china pero se muestra tan plana como el resto de este filme dirigido por Xiaolu Guo.
El conjunto de “Ella, una joven china” no deja de ser una apuesta por un tipo de cine mucho más inteligente e interesante que el que normalmente llega a la gran pantalla pero dentro del ámbito en el que se mueve, es un mediocre exponente del mismo. |