Tras el enorme pulso que demostró Daniel Espinosa en su anterior filme, su salto a Hollywood se refuerza como un director de thrillers altamente competente pero aquí no presenta la misma fuerza narrativa y visual que le hizo destacar. Denzel Washington y Ryan Reynolds son dos destacados protagonistas.
Sinopsis: Matt es un joven que trabaja para la CIA destinado en Sudáfrica a quien nunca se le ha asignado una misión de responsabilidad y pasa sus días vigilando un piso franco a la espera de una llamada que le haga entrar en acción. Esta llega indicándole que un grupo de extracción junto con un prisionera de alta prioridad llegarán a la casa. Cuando esta es atacada, Matt logrará escapar y huirá con el prisionero.
No hace muchos meses que se estrenó en España finalmente la película de Daniel Espinosa "Dinero fácil". Este director sueco, a pesar de que el sonido de su nombre apunte a alguna procedencia más latina, presentó un thriller que partiendo de elementos habituales en las películas de gángsters logró ser una de las muestras de género negro europeo más destacadas del año, todo ello gracias a una aproximación documental y a un personal trabajo de cámara que proporcionaba al filme un enorme dinamismo y una impresionante tensión. Este pulso en la dirección lo que han querido en Estados Unidos, siendo "El invitado" la primera película de habla inglesa del director y su primer paso en el cine Hollywoodiense.
En este aspecto, era interesante ver que haría este director con un presupuesto mayor, con todas las ventajas técnicas que la industria estadounidense proporciona y a la vez teniendo la responsabilidad de adaptarse a los cánones del cine del otro lado del atlántico que suele requerir una mayor facilidad comercial. El resultado dentro de este ámbito ha sido la constatación de que Daniel Espinosa es un director sin duda latamente competente pero quien aquí se ha mostrado incapaz de repetir el carga a un thriller de tensión, nervio y fuerza.
"El invitado" es una de estas películas que obviamente entretienen y su argumento a modo de montaña rusa pilotada por Jason Bourne hace que la historia sea dinámica y extremadamente fácil de ver. Si a ello se le añade un peso pesado como es Denzel Washington en uno de los papeles y a Ryan Reynolds en el otro, al solidez del filme está garantizada. Además el reparto de secundarios es más que notable, lleno de personajes que aparecen y desparecen de forma inesperada en función de la acción.
El nivel interpretativo no sorprende y es el esperable al igual que los giros de guión y la película en sí. Es un thriller de palomitas ameno, cargado de acción y con la necesidad de sorprender en algo cada veinte minutos , algo que es igualmente esperable y el filme lo logra hacer sin sorpresas y sin ser nunca el apasionante thriller que tal vez podría haber sido. |