Antonio banderas vuelve a poner la voz al personaje del gato con botas nacido en la saga de Shrek, una película producida con todo lujo pero que se muestra incapaz de recrear la chispa que en un momento poseyó la serie de cintas de animación que le vio nacer.
Sinopsis: Antes de conocer a Shrek y Asno, el gato con botas llevaba años viviendo aventuras. En una de ellas persigue su obsesión y la de su mejor amigo de la infancia en busca de unas habichuelas mágicas, aunque este amigo reencontrado fue la razón por la que fue expulsado de su pueblo y además deshonrado.
Hace ya una década, en el año 2001 la película "Shrek" supuso la constatación del cambio de las cintas de animación teóricamente infantiles. El filme de Dreamworks protagonizado por un ogro y un asno contenía un humor simplemente brillante, ya que lograba abracar todas las edades, incluidas las adultas, con diferentes niveles cómicos que funcionaban a la perfección. El personaje del gato con botas hizo su aparición en la secuela y posteriormente ha sido un secundario fijo en las siguientes continuaciones de calidad decreciente. Ahora tiene una película propia, intentando exprimir el encanto que el personaje demostró tener en algún momento aunque es posible que a pesar de todo el potencial que tenía el gato con botas, el filme llega cuando la chispa de la saga de Shrek se ha apagado de forma consecuente.
Esta película apuesta por una historia que no baja nunca de ritmo, tecnicismo visual apoyado además en el 3D y en la voz de Antonio Banderas. Además lo dirige quien vio nacer al persona, el director de "Shrek 2" Chris Miller con lo que podía haber sido esperable que "El gato con botas" fuese no sólo el inicio de una nueva saga sino que además recuperase parte de la magia que hizo especial al protagonista. Construida con completa solidez, la película es siempre un entretenimiento pero es también una constatación de que el equipo creativo detrás del filme no es capaz de entregar al misma energía, vivacidad y inteligentes diálogos que sí estaban presentes en la primera parte de "Shrek" e incluso la segunda.
Este gato con botas sigue la línea de las últimas entregas de la saga que le creó, un competente divertimento que lamentablemente nunca ha podido superar el listón que ella misma se marcó, algo que sí ha hecho de forma magnífica su gran rival en estos últimos años, la series de películas de "Toy Story".
El rol protagonista vuelve a ser de Antonio Banderas, quien fue una elección lógica en su momento dado que él encarnó al último Zorro cinematográfico, fuente de inspiración obvia para este felino animado. Como compañera femenina de reparto está Salma Hayek, con quien ha demostrado una gran química en los filmes que han participado juntos y para la nota cómica está el contrapunto de Zach Galifianakis, quien pierde bastante usando únicamente la voz.
Como es habitual la trama vuelve a basarse en cuentos populares y construyen un ingenioso escenario para la primera aventura en solitario escindida de Shrek, una película que cuenta con todos los ingredientes necesarios para ser un cautivador filme de animación para todos los públicos y que en vez de tener algo especial, prefiere rellenar el vacío con interminables escenas de acción y vistosidad de animación. |