Este remake estadounidense de una altamente recomendable película europea parte con ventaja al tener una poderosa central sobre la brutalidad del hombre y un reparto lleno de rostros conocidos pero decepciona en cómo ha desarrollado la historia que narra y sus respectivos personajes. Adrien Brody y Forest Whitaker protagonizan este filme demostrando la facilidad con la que los actores se contagian de los defectos del guión que tienen entre manos.
En estados Unidos, 26 hombres son escogidos para participar en un estudio psicológico en el que tomarán los papeles de guardas y prisioneros de una prisión. Las reglas son sencillas, los guardas deben mantener el orden en todo momento sin recurrir a la violencia y si no cumplen su cometido, el experimento terminará y nadie cobrará los catorce mil dólares prometidos a cada uno.
En 1971 el profesor Phillip Zimbardo de la Universidad de Stanford condujo un experimento psicológico en el que 75 estudiantes fueron seleccionados para adoptar los roles de prisionero o guarda dentro de la reconstrucción de una prisión que preparó en el sótano dentro de la propia facultad. El objetivo era estudiar los efectos de asumir estos papeles y el experimento desarrolló tanto actitudes pasivas y aceptantes de abuso físico por parte de los prisioneros como excesos y tortura de la mano de los guardas. De los catorce días que tenía que durar, la falsa prisión fue cerrada a los seis. Ello dio lugar a un libro y a una dura y poderosa película alemana sobre el tema en 2001, titulada “Das expermient”. A raíz de los abusos perpetrados por parte de las fuerzas estadounidenses en la prisión de en Abu Ghraib en 2004, el experimento de Stanford volvió a cobrar importancia dada la gran similitud entre éste y el comportamiento de las tropas norteamericanas. Este nuevo interés generó dos proyectos por parte de Hollywood para realizar un remake de la película germana dirigida por Oliver Hirschbiegel y un litigio entre las productoras de las respectivas adaptaciones. El resultado ha sido el retraso hasta 2011 del filme que teóricamente tenía que dirigir Christopher McQuarrie y el lanzamiento directamente en DVD en EE.UU. y muchos otros mercados de este remake protagonizado por Adrien Brody y Forest Whitaker, entre otros actores.
Pero cuando una película hecha en Hollywood, llena de actores conocidos y con la intención de ser estrenada en salas comerciales y una vez finalizada no llega nunca a ver un patio de butacas, es como mínimo sospechoso. Ello normalmente quiere decir que o el productor no tiene muy claro lo que tiene entre manos o sabe perfectamente que no es rentable llevarla a los cines dado el producto final. Lamentablemente, “El experimento” es del segundo tipo.
"El experimento " es fácilmente un filme interesante pero ello es gracias en la premisa a la que se basa. El estudio psicológico conducido por Phillip Zimbardo y sus consecuencias, especialmente la facilidad con la que se desarrollan tendencias abusivas, son un material tan fascinante como estremecedor. El realizador Paul Scheuring, creador de “Prison Break”, firma el guión y dirige esta nueva adaptación con mediocres resultados. El film se encuentra bien producido y tiene buen aspecto, pero el guión es una caricatura de lo que un retrato psicológico debería ser. Los personajes no sólo son estereotipados sino extremadamente fáciles. Por ejemplo, uno de los protagonistas es un pacifista que ha conocido a su amor verdadero en una manifestación y necesita dinero, otro es un cristiano retraído de mediana edad que todavía vive con su madre abusiva, otro es un neonazi lleno de tatuajes pero bonachón, etc … Cabe destacar que todos ellos experimentan cierta evolución pero ésta se ha realizado de una forma poco plausible, sin continuidad ni lógica. Todo lo que se ve en pantalla es poco creíble, parece forzado por la pluma del guionista y difícilmente recuerda que realmente el filme está basado en unos hechos reales perfectamente documentados.
A ello tampoco ayuda el trabajo actoral, el cual presenta la evolución de sus respectivos personajes con la misma fluidez que el doctor Jekyll se transformaba en Mr Hide. Ello es especialmente notable en el caso de Forest Whitaker pero Adrien Brody, luciendo las horas de gimnasio requeridas para “Predators”, tampoco consigue componer un personaje mínimamente redondo. Clifton Collins Jr., Cam Gigandet y Maggie Grace completan el reparto principal con algo más de éxito.
“El experimento” luce en la cubierta por sus nombres propios y si no se conoce la historia en la que se basa, es un filme interesante pero incluso los responsables del mismo parecen tener claro que es mucho más recomendable la película alemana en la que se basa. |