Seguramente una de las películas más fácilmente recomendables de los últimos años, ya que su combinación de drama ligero, humor, elementos históricos y excelentes actuaciones hacen de este filme un magnífico entretenimiento, perfectamente dirigido por Tom Hopper y basado en un guión de gran calidad. El actor Colin Firth sobresale en el papel central y se encuentra magníficamente secundado por un gran Geoffrey Rush y una destacable Helena Bonham Carter.
El rey George V está llegando al final de su reinado y su hijo mayor Edward está designado para sucederle en el trono. Cuando llega el momento, Edward es coronado rey pero se encuentra incapaz de compaginar las restricciones del puesto con su deseo de casarse con una mujer divorciada. Su hermano menor George casi no tiene apariciones públicas dado su tartamudeo pero finalmente parece que está encontrando una forma de superarlo gracias a la terapia y amistad de un logopeda australiano.
Los grandes discursos en la Historia son aquellos que no únicamente contienen un gran poder en sus palabras sino aquellos que llegan en momentos históricamente claves. El sueño de Martin Luther King o la lucha en las playas de Winston Churchill son dos ellos pero existen un gran número de ellos en cada periodo y país. El rey George VI pronunció un discurso que representó un cambio en la historia de Inglaterra y, en consecuencia, de toda Europa. Pero esta historia en la Historia encierra una anécdota curiosa, ya que una de las cualidades más valorada en un político es su capacidad de oratoria y al rey George VI le costó adquirirla. Sin haber sido el designado para suceder a su padre y designado rey tras la abdicación de su hermano, este monarca tenía un gran impedimento para representar a su nación con la solemnidad que requería su cargo, ya que era tartamudo e incapaz de hablar en público.
“El discurso del rey” es una película de cómo George llegó a ser rey, tanto políticamente como mediáticamente a través de discursos en la radio. Es un filme dramáticamente ligero y con bastantes momentos cómicos en los que se asiste a la creación y fortalecimiento de la relación de amistad entre él mismo y su logopeda. La película más valorada de la historia según la base de datos cinematográfica más importante de internet, Imdb, se basa también en la relación de amistad entre dos hombres a lo largo de los años. “Cadena perpetua”, con Tim Robbins y Morgan Freeman, ha ocupado la primera posición de su listado durante los últimos años y “El discurso del rey”, parecida en tono, estilo y desarrollo, es como mínimo igual en calidad y disfrute.
Divertida, emotiva, entretenida, perfectamente actuada y notablemente producida son algunos de los calificativos que fácilmente se le pueden atribuir a este filme. Cuesta creer que el guionista David Seidler, cuyo más reciente trabajo ha sido el guión de la mediocre “Kung Fu Killer”, haya combinado una historia en la que drama, comedia e historia se unen en dos personajes que interaccionan de forma tan fantástica. Si bien el guión es demasiado ligero en algunos momentos y maltrata ligeramente al hermano del protagonista, su desarrollo y la dirección de Tom Hopper saben llevar tanto al público como a los personajes por el mejor camino que podría haber cogido la representación cinematográfica de esta historia inicialmente concebida como obra de teatro.
Pero si algo sobresale por encima del resto en este filme es el trabajo de su protagonista, Colin Firth. Tras haber sido nominado al Óscar en 2009 por “Un hombre soltero”, vuelve aquí a dar otra interpretación de las que normalmente se dan solo una vez por filmografía, aunque en su caso lleva dos consecutivas. No todo el mérito es suyo y hay que agradecer mucho a su co-protagonista Geoffrey Rush quien, estado también a un altísimo nivel, sabe dejar espacio en cada escena para que los dos personajes y sus respectivas interpretaciones no compitan intentando dominar el escenario sino todo lo contrario, ya que la forma en la que Rush actúa ensalza el trabajo del resto de los intérpretes y especialmente a Colin Firth. Helena Bonham Carter tiene también un destacado rol como esposa del protagonista y la presencia de Guy Pearce, Michael Gambon y Derek Jacobi en papeles secundarios son una garantía interpretativa.
Es fácil que el trabajo de Colin Firth eclipse muchos otros aspectos de la película pero “El discurso del rey” es un entretenimiento de calidad en los múltiples aspectos que lo componen y resulta en una amable película ligeramente dramática, absorbente y apasionante durante sus dos horas de metraje. |