Con un buen aspecto y unos actores que deberían darle una gran solidez a esta nueva de película de vampiros adolescentes, el filme nunca tiene un mínimo ápice de energía, chispa o colmillos que haga que al menos uno de los géneros que toca, sea el de aventuras, terror o el de acción, no resulte excesivamente blando. John C. Reilly, Ray Stevenson, Salma Hayek y Willem Dafoe entre otros deambulan sin apenas lograr que la película sea más entretenida.
Darren y su mejor amigo Steve asisten a un espectáculo de un circo de personas y seres extraños en el que uno de los miembros de su peculiar plantilla es un vampiro. Darren roba la mortífera araña de este vampiro llamado Larten y tras escapársele en el instituto, pica a Steve. Para conseguir el antídoto para su mejor amigo, Darren acepta dejar su vida y convertirse en un asistente medio vampiro de Larten. Pero el rol de los dos chicos es más importante de lo que nadie cree, ya que son una pieza clave en la guerra orquestada por el misterioso Sr. Tiny entre dos facciones de vampiros, contienda en la que ambos amigos pasan a convertirse en enemigos mortales.
Basándose en otra saga de libros sobre vampiros, el director Paul Weitz emplea un guión coescrito por el cada vez más destacado Brian Helgeland y al igual que en sus anteriores películas, el director nunca consigue darle la inercia y el tono que necesita la historia. Sus anteriores películas más destacadas, “Un niño grande” y “American Dreamz” partían de un buen material base pero a los filmes les faltaba ritmo y algo más de empuje. “El circo de los extraños” no es una excepción y aunque tenga problemas de continuidad ya que se mueve a saltos, lo que más lastra a la película es su tono completamente blando y el tedio que provoca el desarrollo de su acción. Resulta sorprendente que una guerra entre vampiros, una mujer barbuda que ve destellos del futuro, un hombre serpiente, una chica con cola de mono, un gigante y una araña del tamaño de un plato acaben provocando aburrimiento. “El circo de los extraños” nunca tiene algo de fuerza narrativa, su trama es previsible, sus escenas de acción son correctas pero no aportan nada especial, no tiene una gota de sangre en pantalla y tampoco resulta divertida. Lo que sí ofrece son unos efectos especiales aceptables y un elenco de actores que, al igual que sus notables títulos de crédito iniciales, parecen prometer que este filme va a ser mucho mejor de lo que finalmente resulta siendo. John C. Reilly, Ray Stevenson, Salma Hayek, Ken Watanabe y Willem Dafoe aportan algo de solidez pero no consiguen elevar a la película al nivel de entretenimiento.
“El circo de los extraños” cuenta con mejores actores y presupuesto de lo que debería, ya que esta nueva película vampírica adolescente que inicialmente prometió entregar varias partes más nunca es un hastío pero sí es una monotonía apagada que ni entretiene ni divierte de forma satisfactoria. |