Lo más original del guión de esta película es la premisa de dos amigos que se intercambian los cuerpos, lo cual ya es un cliché en el cine, aunque el ver a Jason Bateman y Ryan Reynolds haciendo uno del otro compensa parte la convencionalidad y ambos aportan los pocos momentos con chispa que tiene el filme.
Sinopsis: Dave está casado, tiene dos hijos pequeños y trabaja gran cantidad de horas en busca de un ascenso en la firma de abogados para la que trabaja. Mitch es su mejor amigo, soltero mujeriego y completamente irresponsable. Tras una noche en la que orinaron juntos dentro de una fuente, se levantan uno en el cuerpo del otro.
Cada poco tiempo aparece una película centrada en dos personajes intercambiando sus cuerpos y probando lo que es vivir la vida del otro o en el cuerpo que no es el suyo. Las normas son tan conocidas que ya ninguna película hace el esfuerzo de construir una mínima explicación de cómo puede suceder evento tan fantástico, simplemente sucede, una moneda en una maquina, el orinar en una fuente o tomar algo parecido a tabasco es lo único que se necesita. A pesar de algún título inteligente como "Cómo ser John Malkovich" o la cinta de acción "Cara a cara", este elemento argumental central ha servido para crear comedias, que cada vez son de risa más fácil.
"El cambiazo" es una de las muestras más faltas de imaginación de todas. Siguiendo la moda creada por la factoría Apatow, la película intenta ser una comedia de humor adulto, queen este caso no quiere decir inteligente. Simplemente existen menos límites en decir y hacer tonterías. A pesar de ser un cliché, el planteamiento de intercambio de cuerpos ofrece posibilidades y si se quiere hacer la película pasada de vueltas, el resultado podría haber sido delirante. El problema es que aquí no es que el humor se muestre excesivo sino muchas veces vulgar y lamentablemente nada osado.
Previsiblemente concebida, con un mensaje en el fondo conservador y con poca inspiración en su guión, la película encuentra como única y gran salvación a sus dos actores. Especialmente Jason Bateman tiene una gran habilidad para la comedia aunque también Ryan Reynolds se desenvuelve con comodidad. Aquí el único motivo para visionar este filme es verles haciendo uno de otro e ir en contra del tipo de papeles que normalmente tienen asignados. Gracias a ellos la película se deja ver y hacen que "El cambiazo" sea mejor comedia de la que realmente es.
Un buen contrapunto son las dos secundarias Leslie Mann y Olivia Wilde. Ellas completan el reparto con dignidad y buen tono, lo único destacable de esta película del director de la superior "De boda en boda".
Sin la presencia de Reynolds y Bateman no habría ninguna razón por ver "El cambiazo", ya que la premisa que emplea ha sido utilizada anteriormente de formas más imaginativas y originales, ya que tiene como concepto humorístico que los excrementos de bebé y todo el lenguaje malsonante que quepa en una frase son sustitutos justificables de un gag con ingenio. |