Esta historia humana, bien narrada y en el fondo demasiado amable presenta dos notables y contenidas actuaciones que dan a los personajes la veracidad necesaria y llevan notablemente el peso de la película. El filme presenta la situación perfectamente y sin caer en un drama excesivo, pero no sabe ahondar en las historias que hay más allá de esta superficie.
Un periodista de Los Ángeles conoce a un vagabundo delante de una estatua de Beethoven que está tocando un violín que ya sólo tiene dos cuerdas. Intrigado, averigua algunos datos de su pasado y escribe un artículo sobre él, un prometedor interprete de violonchelo que ha acabado en las calles afectado por una enfermedad mental. Una lectora, conmovida con el artículo le manda al periodista un violonchelo para que se lo haga llegar. Poco a poco, ambos entablan una amistad mientras que el reportero empieza a creer que puede salvarle y sacarle de esa vida.
La película está basada en una historia real escrita por el periodista Steve Lopez, persona que es interpretada en el filme por Robert Downey Jr., y es palpable la veracidad y humanidad con la que se vivió y se cuenta ahora esta amistad entre dos personas de mundos diferentes. Jamie Foxx y Robert Downey Jr., quien parece que ha consolidado su retorno, son capaces no sólo de componer perfectamente a los personajes sino de realizar una actuación medida y sin excesos dramáticos, algo cada vez más común en dramas de estas características. Aun así la historia es amable, ya que el personaje de Foxx, un sin techo altamente dotado para la música, sí tiene una vida dramática y padece de esquizofrenia u alguna enfermedad mental de efectos similares pero no es un ejemplo de las grandes miserias que padecen muchas de las personas que han sido abocadas a una vida en las calles. La película no muestra lo que implica esta vida ni emplea personajes completamente marginados, como podría ser por efecto del alcohol, drogas o trastornos mentales, sino que muestra a un personaje casi funcional en muchos aspectos, inteligente y que podría haber sido un gran concertista, y tampoco presenta todo el pasado ni la realidad de este personaje.
Este filme de Joe Wright tiene corazón, pero su gran logro es cuando muestra la interrelación entre los dos personajes principales y cómo su amistad se moldea y cambia más que en explorar todo lo que hay detrás de la figura del violonchelista. “El Solista” es una buena película, notablemente bien interpretada y narrada, que sabe mostrar pero no deja ver más que la superficie de la historia que cuenta. |