Esta nueva muestra de la inmensa imaginación del director Terry Gilliam está enormemente marcada por el desgraciado fallecimiento de Heath Ledger a mitad de rodaje. A pesar de la reescritura del guión que Gilliam realizó y la incorporación de Johnny Depp, Colin Farrell y Jude Law a esta aventura, la película sufre de gran desestructuración y falta de continuidad en su desarrollo narrativo.
El espectáculo ambulante dirigido por el Doctor Parnassus entrega a sus espectadores mucho más de lo que podrían esperarse. A través de un espejo, entran en un imaginario creado por el doctor Parnassus en donde sus visitantes pueden elegir entre un mundo de felicidad y alegría o uno de oscuridad y tristeza influenciado por ellos mismos. Al acabar la función, los trabajadores rescatan a un hombre de morir ahorcado, alguien de moral y pasado dudoso pero quien jugará un papel clave en una disputa que mantiene el inmortal Doctor con el diablo.
Cuatro años después de su oscura y no bien recibida “Tideland”, Terry Gilliam contó con Heath Ledger como actor principal para su nuevo proyecto, intérprete a quien ya conocía y con quien había trabajado en “Los hermanos Grimm”. “El imaginario del Doctor Parnassus” supone una vuelta al tipo de cine que Gilliam hace mejor, crear mundos imaginarios y hacer vivir una aventura en ellos. Lamentablemente Ledger falleció en enero de 2008 por una sobredosis accidental de medicamentos. Para completar la producción de este filme, Terry Gilliam reescribió parte del guión para poder completarlo contando con la participación de otros tres actores (Johnny Depp, Colin Farrell y Jude Law) interpretando el papel de Ledger en el mundo imaginario. Gilliam ha conseguido acabar su proyecto gracias a su ingenio, pero el resultado sufre en exceso de una gran discontinuidad en su desarrollo y su argumento bordea el sinsentido y la incomprensión en varios momentos.
La película contiene bastantes destellos de la desbordante imaginación del director y de su creatividad, pero no son suficientes para dar coherencia a una historia que nunca parece tener claro de qué trata. Además está demasiado sobrecargada tanto visualmente como en ritmo, sin que logre realmente desplegar todo el potencial que tiene la idea inicial de Gilliam. Heath Ledger, aun estando más que correcto, no realiza una interpretación tan intensa como en “El caballero oscuro” y del elenco de actores, que incluye al cantante Tom Waits, es Andrew Garfield, seguramente el más desconocido, quien destaca por encima del resto. “El imaginario del Doctor Parnassus” es un buen ejemplo de la fantasía que su director puede crear y de la creatividad que posee, tanto por su trabajo para concluir esta cinta como por la imaginación que la película encierra, pero no son suficientes para compensar lo brusco y forzado de su narración. |