Con un humor negro y en forma de falso documental, esta película de ciencia ficción es más que un interesante divertimento ya que emplea una agudeza y un ingenio que están al servicio de una historia que tiene muchas más implicaciones de las que podría aparentar. Con atrevimiento y un aspecto visual realista y gris, el director Neill Blomkamp revisa el comportamiento que nuestra sociedad ha demostrado en excesivas situaciones.
En 1982 una gran nave espacial apareció en la ciudad de Johannesburgo lleno de alienígenas. Veinte años después, la sorpresa y la bienvenida que experimentaron ha desaparecido y han sido confinados a un campo de refugiados militarizado en el que viven en pésimas condiciones. La población de la ciudad no quiere tenerlos allí y Wikus van der Merwe ha sido puesto al mando de la operación de traslado forzoso de los alienígenas a un nuevo gueto ubicado en las afueras.
Las mejores películas de ciencia ficción son las que emplean su elemento fantástico o futurista para contar una historia mucho más importante, interesante o profunda. Desde “Metropolis”, pasando por “Solarys”, “Star Trek” hasta que J. J. Abrahams tomó las riendas en la última película y cambió el espíritu de la saga, “Blade Runner” y llegando a títulos actuales como “Hijos de los hombres” siempre ha habido filmes inteligentes que han sabido darle prestigio al género de ciencia ficción, demasiado abusado por la pirotecnia con títulos como “Transformers”, “Gamer” y similares. “Distrito 9” es una película altamente entretenida y llena de un humor negro, pero es a la vez una aguda, ingeniosa e imaginativa cinta que presenta una historia cargada de connotaciones. El director y guionista Neill Blomkamp utiliza un inicio poco novedoso, que es la llegada de una gran nave alienígena a la Tierra, en concreto a Johannesburgo, pero el desarrollo que emplea sí es original. La expectación por la llegada de los extraterrestres se disipa pronto y trae una oleada de xenofobia y avaricia, que hace que estos visitantes sean puestos en un gueto cerrado del que no pueden salir. Aunque podría parecer extraño, los libros de historia hacen que su argumento sea completamente realista y justifiquen la crítica que Blomkamp realiza. El director ubica la acción en su tierra natal, Suráfrica, y emplea pare de su propia historia local. “Distrito 9” es un claro paralelo al histórico Distrito 6 de Cape Town, segunda ciudad del país en importancia, durante la época de apartheid y la segregación racial. Era un barrio de únicamente esclavos e inmigrantes que en los años 70 fue declarado zona de blancos por el gobierno y llevaron a cabo el traslado forzoso de 60.000 personas a una localidad situada a 25 quilómetros. Peo esta propuesta apadrinada por Peter Jackson no está planteada de forma filosófica o con sensibilidad. Es visceral y extremadamente irónica y sarcástica, que sólo se deja llevar en exceso por su estilo desenfadado en su tramo final. Además cuenta con el desconocido Sharlto Copley como protagonista, toda una revelación que no ha pasado desapercibida y a quién se le verá próximamente en la adaptación de la serie “El equipo A” a la gran pantalla.
“Distrito 9” no es una película que llegará a todos los públicos ya que no es fina ni elegante, hay algunos cuerpos que explotan y mucha dosis de socarronería, pero es altamente imaginativa y sorprendentemente inteligente e interesante. |