Con un guión falto de chispa y un tono humorístico bajo, la película nunca acierta como comedia y siempre da la impresión de que se encuentra completamente vacía, tanto en argumento como nivel cómico. El tirón del filme son los actores Jason Schwartzman y Ben Stiller pero a pesar de su habilidad para este tipo de cintas, ellos no terminan de levantar un proyecto demasiado lastrado por unos personajes faltos de empatía.
Marc Pease era una de las estrellas musicales de su instituto pero diez años después todavía sigue viviendo en esa gloria pasada y en la esperanza de que su cada vez más reducido grupo de canto a cappella puede triunfar. Decidido a grabar finalmente una maqueta, está en proceso de vender su casa para poder pagar las sesiones de estudio y para producir la cinta, va a forzar a hacer real la promesa del director de musicales de la escuela de ser él el que se encargue, aunque el interés de éste se reduce únicamente a la novia de Pease.
Más conocido por sus papeles secundarios como en “Gracias por fumar” o “Alta fidelidad”, Todd Louiso se vuelve a poner detrás la cámara tras su debut en 2002 con “Con amor, Liza”. Este paso del drama a la comedia revela una dirección falta de pulso y que, al igual que los personajes del guión, nunca parece tener claro hacia donde tiene que ir ni cuál es la mejor fórmula para hacerlo. Rodada sin personalidad ni energía, la película desarrolla una historia excesivamente vacua que contiene algunos momentos divertidos pero que, en general, jamás tiene el tono humorístico ni el mínimo de chispa que requieren las situaciones que muestra. Pero por suerte el filme cuenta con dos actores que tiene las tablas suficientes para sacar algo divertido incluso de una guía telefónica y gracias a Jason Schwartzman (“Viaje a Darjeeling”, “Bored to death”) y Ben Stiller (“Noche en el museo”, “Greenberg”), “Directo a la fama” se deja ver a pesar de su pésima escritura. Tiene unos personajes faltos de empatía y de propósito pero como mínimo logran elevar el bajo tono que tendría el filme sin ellos. Anna Kendrick completa el reparto, demostrando que cuando el material está bien escrito puede hacer una destacada interpretación como en “Up in the air” y cuando no, puede pasar tan desapercibida como en “Crepúsculo”.
“Directo a la fama” no es ni una buena película ni una comedia mínimamente aceptable, pero es un buen ejemplo de dos actores dotados para este género completamente malgastados y que, a pesar de todo, consiguen hacer tolerable una historia excesivamente mal confeccionada y dirigida de forma blanda. |