Con un tono apagado y dramático, esta película es en el fono el estudio de un personaje y de sus motivaciones tanto morales como las ocasionadas por sus trastornos mentales. El filme nunca acaba de tener la profundidad que por un lado pretende y su contrapunto en ironía también queda excesivamente diluido, pero Woody Harrelson mantiene con solidez tanto a su personaje como a la película y se encuentra perfectamente secundado por Kat Dennings y Elias Koteas.
Arthur Poppington es un hombre de limitadas habilidades sociales que lucha contra el crimen con el alter ego que ha creado y bautizado como Defendor. Sin más habilidades que su coraje y algunos trucos, se enfrenta a situaciones injustas y en una de sus intervenciones conoce a Kat, una prostituta. Entre los dos se establece un vínculo de amistad mientras Arthur sigue persiguiendo a un policía corrupto y el jefe mafioso de este, quien cree que es su némesis.
En su debut como director y guionista, Peter Stebbings coge lo que es la desmitificación de un héroe y lo emplea para construir un relato que explora a un hombre con evidentes problemas psicológicos pero que está guiado por su moralidad y su corazón de forma plenamente acertada e incluso inspiradora. “Defendor” no es ni una comedia ni una película al estilo “Kick-Ass” a pesar del tono divertido que emana su protagonista, su director se toma en serio a su personaje y le importa lo que le ocurre y cómo le ocurre. El problema es que el elemento de superhéroe puede confundir y en muchos momentos distrae tanto al realizador como al espectador, ya que la trama narrativa más de acción domina el tramo final, ensombreciendo el estudio de personaje que pretendía y quitándole así parte del sentido al filme. Aun así la película siempre resulta interesante y gran parte del mérito es de su actor principal, Woody Harrelson (“The Messenger”, “Bienvenido a Zombieland”), un intérprete que posee muchos más recursos de lo que puede aparentar y que llena a su personaje de una forma notable. Su medida forma de entregar la tristeza, rabia e ironía de su personaje oxigena al filme y a la vez justifica el propósito de su director de querer ahondar en este personaje. El filme también se beneficia de la presencia de uno de los grandes secundarios de lujo, Elias Koteas (“Ararat”, “La cuarta fase”), y de Kat Dennings (“The Answer Man”, “Nick y Norah”).
“Defendor” está considerablemente bien actuada aunque dista de ser una película perfecta. Su combinación de marco ligero con una temática más compleja no siempre funciona y en muchas de sus partes se hace evidente que el filme no tiene ni inercia ni chispa para avanzar de forma natural, aunque siempre mantiene un interés y una intención que excede su resultado final. |