Con un gran tono amable, mucha simpatía y buen humor, esta película es una notable comedia romántica hasta que en su tramo final hace caer las ilusiones y se vuelve tan excesivamente fácil, convencional e inverosímil como cualquier otra. Un aspecto a destacar es el reparto del filme, encabezado por Steve Carell, Ryan Gosling, Julianne Moore y Emma Stone.
Sinopsis: Una pareja con hijos se separa tras una infidelidad de ella. Dolido, traicionado y deprimido, él tiene dificultades para llevar la relación con sus hijos y con el resto del mundo. Un seductor empedernido, cansado de escuchar sus lamentos en su bar preferido, decide enseñarle todo lo que necesita para seducir a una mujer, algo que implica un cambio de imagen e incluso de comportamiento.
En un momento de la película, uno de los personajes mantiene un diálogo en el que el punto central es que quiere una relación de adultos y no una que se podría calificar en los cines como para todos los públicos. En este aspecto, el filme es todo lo contrario. "Crazy, stupid, love" es la nueva película del dúo de realizadores formado por Glenn Ficarra y John Requa, quienes han ido de más amenos en el cinismo, humor negro y osadía cómica a medida que su filmografía a avanzado desde su guión de "Bad Santa", pasando por su debut en la dirección con "Phillip Morris ¡Te quiero!" y llegando hasta esta comedia romántica bienintencionada./p>
El filme parte del escenario de un hombre separado después de que su mujer tuviese una aventura. La pareja se casó con diecisiete años y tras varias décadas de matrimonio, él la dio por sentado y para reincorporarse al mundo sentimental y tal vez reconquistarla, un joven que cada noche tiene éxito con cualquier mujer que se lo proponga, lo toma como discípulo en el arte de la seducción. Hay adulterio, fáciles conquistas y algún diálogo con palabras malsonantes pero en todo momento, la película apuesta por un tono amable y aprecia con cariño a cada uno de los personajes, incluso a los que se les podría haber discutido sus faltas morales.
El objetivo del filme es una reivindicación del romanticismo, de la existencia del amor verdadero y de la fortaleza del matrimonio, en el fondo una convencionalidad típica que contradice a unos realizadores que no tuvieron miedo en robar la figura de Santa Claus y convertirlo en un alcohólico, mujeriego y ladrón. Para ello cuenta con una estructura relativamente formulaica pero el filme tiene un notable tono, bastante chispa en bastantes secuencias y una facilidad embelesadora. En todo momento esta es una película divertida, con encanto y que además tiene el gran acierto de tratar a todos sus personajes con respeto y se les da una mayor coherencia de las que muchas veces poseen en comedias románticas.
En donde la película se derrumba es en el tercio final, no porque no siga teniendo el mismo buen nivel cómico que en el resto del filme pero lo que sucumbe es el guión. Mantiene cierta lucidez pero es cuando aparecen las impresionantes coincidencias. Estos giros de guión sacados de debajo de la manga y una exageración en las situaciones destruye cualquier atisbo de inteligencia en el estilo humorístico y presiona para que "Crazy, stupid, love" sea una comedia al uso, con emotivos y grandilocuentes discursos, dobles reconciliaciones y todo lo que se espera de un final típico.
Una de las grandes bazas que cuenta el filme y que aguanta el tirón en todo momento es su reparto, con Steve Carell ("La cena de los idiotas", "Noche loca") haciendo de cuarentón confundido con la misma habilidad cómica de siempre que ya le caracteriza y con Ryan Gosling como mentor amatorio, un excelente intérprete que se desenvuelve a la maravilla en dramas como las recientes "Blue Valentine" o "Drive" y quien demuestra que la comedia tampoco le representa un esfuerzo. La siempre bienvenida Julianne Moore y posiblemente una de las futuras reina de la comedia, Emma Stone, son el lado femenino del filme. Incluso los secundarios con menor tiempo de pantalla como Marisa Tomei y Kevin Bacon se lucen y la pareja juvenil formada por Analeigh Tipton y Jonah Bobo tiene un gran encanto.
Amabilidad, empatía y chispa no le falta ni al grupo de actores ni al filme en sí. "Crazy, stupid, love" es una comedia romántica mejor de lo que es habitual dentro del género. Es divertida y altamente entretenida, una agradable distracción que tiene un gran nivel hasta que rompe las ilusiones y en su media hora final presenta sus cartas verdaderas, cayendo en la convencionalidad y excesiva facilidad que marcan desafortunadamente el género romántico de hoy en día. |