Tim Allen dirige su primera película con un resultado más triste del esperado dada su gran experiencia en la comedia, aunque gran parte de la falta de tono y humor es por culpa de un guión con potencial pero desarrollado pobremente. El cómico, quien se reserva el papel principal, vuelve a demostrar en algunos momentos que es capaz de hacer reír, pero son sus secundarios y especialmente Sigourney Weaver quienes más destacan en el filme.
Tommy acaba de salir de la cárcel tras cumplir tres años por pertenecer a una organización criminal dedicada al pirateo y distribución ilegal de películas. Al salir es acogido por la familia de su hermana, quien ha convencido a su anciana madre que Tommy ha estado viviendo en Francia durante todo ese tiempo. Su intención es reformarse y volver a empezar el negocio de pintores de hogares de su padre pero su agente de libertad condicional le fuerza a trabajar en un establecimiento de comida rápida y su antiguo jefe mafioso le insiste para que vuelva con él.
El cómico Tim Allen ha protagonizado un gran número de películas en las que en pocas ocasiones ha conseguido repetir el éxito televisivo de la serie de los 90 “Un chapuzas en casa”. Finalmente se ha puesto también detrás de la cámara y el actor no ha conseguido potenciar ni la calidad de sus películas ni su tono de humor. Tim Allen emplea un guión que contiene bastante similitud con su propia vida (el actor fue arrestado en 1978 por posesión de cocaína y cumplió una pena de veintiocho meses en prisión) y a pesar de toda la experiencia que su carrera le ha proporcionado y del control que ha tenido sobre el proyecto, “Crazy on the outside” es básicamente una comedia fallida. Lógicamente tiene momentos divertidos y es innegable que el actor y ahora director novel tiene cierta chispa pero el filme carece de un buen tono y está especialmente lastrado por un guión falto de ingenio. Su punto de partida podría haber dado más de sí y siempre da la impresión que todos los elementos se han quedado a medio camino en su desarrollo. Lo mejor es el personaje interpretado por Sigourney Weaver (“Avatar”, “Alien”) pero incluso con él y sus mentiras se podría haber hecho mucho más. Jeanne Tripplehorn, Ray Liotta, J.K. Simmons y Kelsey Grammer completan un sólido reparto en el que ninguno de ellos tiene muy claro qué tipo de comedia están haciendo, con lo que cada uno va por libre.
“Crazy on the outside” acaba siendo simplemente una nueva comedia de Tim Allen, ni mucho mejor ni mucho peor en comparación a sus recientes proyectos pero que defrauda al ser su debut como director y demostrar que gran parte de las carencias de sus filmes como actor están presentes cuando él tiene prácticamente todo el control creativo. |