Con un guion pensado y buenas actuaciones, está película independiente intenta ser inteligente además de profunda y en muchos momentos lo consigue, a pesar de tener varias carencias.
Richard es un escritor infeliz consigo mismo por la calidad de la última novela que está escribiendo que al volver a su casa un día cualquiera su mujer le ha echado cambiando la cerradura y dejándole la maleta en la puerta. Por casualidad, acaba durmiendo durante unos días en el sofá de dos chicas estudiantes de literatura. En ese pequeño universo representado por el apartamento, Richard experimenta una dosis de creatividad alimentada por su situación y por dónde está, que también influye a las dos jóvenes.
Sin nunca ser pretenciosa, esta película explora el proceso creativo de un escritor dentro de algo tan limitado como un pequeño piso y la vida de sus ocupantes. A pesar de que alguna situación sólo se muestra superficialmente y los dos personajes de las estudiantes quedan algo desdibujados, especialmente en el ámbito de la influencia literaria que experimentan gracias al personaje central, “Crashing” es una cinta inteligente, amable y bien estructurada. Se sumerge en la situación y la tensión sexual entre los personajes con palabras y sin caer en el fácil recurso visual. Más pensada en hacer pensar que en entretener, a pesar de que cuenta con una sólida historia, logra ser realmente interesante en varias secuencias y diálogos. Además tiene tres buenas actuaciones y una sencilla pero medida dirección que le dan una destacada calidad a esta película de bajo presupuesto. Sin ser excesivamente intelectual, “Crashing” es una cinta bien hecha, interesante e inteligente que, aunque no profundiza todo lo que podría, es más que satisfactoria. |