Ideada ya con la pretensión de ser completamente olvidable, la película sucumbe al tedio por culpa de su falta de humor, su mal ritmo y su previsibilidad y solamente consigue arrancar alguna sonrisa gracias a frases sueltas de su diálogo. A pesar de contar con un reparto de cierto peso, este filme capitaneado por Vince Vaughn se queda corto en todos los aspectos.
Jason y Cynthia están pasando por una crisis matrimonial que saben que les va a llevar a divorciarse. En un esfuerzo de salvar su matrimonio quieren ir a un centro especializado en una isla paradisiaca, donde combinan terapia de pareja con vacaciones. Para que salga más barato convencen a sus mejores amigos para que vayan juntos, otras tres parejas, asegurándoles de que ellos no tendrían que tomar parte en las actividades de terapia. Cuando llegan todos a la isla se dan cuenta de que no hay parte opcional y que en realidad la solidez de sus respectivos matrimonios no es tan clara como pretendían.
Los pequeños destellos de calidad que Vince Vaughn ha dado en algunos títulos de su filmografía, como en “Hacia rutas salvajes” o incluso en la comedia “De boda en boda”, quedan completamente apagados en esta película en la que es el actor principal y coguionista. Otro actor que también firma el guión es Jon Favreau, quien no parece ser la misma persona que ha dirigido con gran éxito las dos partes de “Iron Man”. “Todo Incluido” es mediocre en todos los aspectos, siendo su guión el punto más negativo. La historia es tan poco creíble y previsible como cabía esperar, mal desarrollada y con un final que demuestra la falta de ideas con la que se concibió esta película. El tempo es completamente dispar y su sentido cómico es prácticamente inexistente. Por suerte el filme se ha contenido a nivel humorísticamente, sin explotar el humor excesivamente burdo a parte de algún mal chiste de erecciones y otro de sesiones tanticas pero esa moderación no logra que su diálogo pretendidamente agudo consiga hacer reír. Solo en algunas ocasiones y siempre al principio de una escena hay alguna frase conseguida, que nunca es continuada con una réplica del mismo nivel. La caricatura de personajes presentes se ve algo disimulada por la presencia de actores con cierta presencia, especialmente Jason Bateman, Jean Reno y Kristin Davis, aunque en ningún momento consiguen sacar a la película de su mediocridad.
“Todo incluido” no es un mal chiste, solamente es una comedia aburrida y falta de humor que pretende tener algo de chispa, demasiado anodina y completamente previsible para justificar un presupuesto de 60 millones de dólares y casi dos horas de duración. |