El director iraní Abbas Kiarostami rueda su primer largometraje fuera de su país natal y presenta una íntima historia sobre la relación entre dos personas en las que explora interesantes ideas y realidades sin nunca aclarar cuál es la base sobre la que las plantea. Juliette Binoche demuestra lo completa que es como actriz y William Shimell, su co-protagonista, logra componer un sólido personaje en su primer rol cinematográfico.
James, un escritor inglés, se halla en la Toscana italiana promocionando su último libro, el cual es un ensayo sobre la validez de las copias dentro del mundo de arte. Allí se encuentra con Ella, una mujer francesa con un hijo, con quien emprende un pequeño viaje a una población cercana donde hay una obra conocida como una copia original. En el transcurso de ese día, ambos conversan y pasan por diferentes estadios en su relación.
Este es el primer largometraje de ficción del veterano realizador Abbas Kiarostami, director de “Ten”, “El sabor de las cerezas” y “A través de los olivos” ente otras, rodado fuera de su Irán natal y con actores europeos, suponiendo un cambio completo de cultura y escenario que refuerza la idea de la universalidad de las historias y del cine. “Copia certificada” es una bella narración, rodada con delicadeza e inteligencia, en donde las ideas fluyen creando una película en donde lo que se muestra no es una realidad sino una imitación de varias de ellas sin nunca querer dejar claro cuál es la verdad sobre la cual su director ha construido sus ilusorias mentiras.
Lo más llamativo del guión de esta película es que si en un principio parece claro que ambos personajes no se conocen y estamos ante el principio de su relación, a mitad de película el escenario cambia completamente y a lo que se asiste es ya a un momento después del desenlace. La verdadera naturaleza que los une y los sentimientos auténticos que sienten el uno por el otro nunca quedan claros y desde el punto de vista puramente narrativo, esto puede resultar altamente confuso y suponer una distracción durante el resto del filme. Pero “Copia certificada” no es una novela secuencial llevada al cine, es la obra de un realizador que emplea el lenguaje cinematográfico copiando la apariencia de narrativa clásica para trasladar una atmósfera, una belleza y unas ideas, no solo sobre autenticidad sino también sobre la relación entre dos individuos.
A pesar de la habilidad con la que está dirigido, este cuento casi borgiano e influenciado por películas como “Te querré siempre” y “8 y medio” es en todo momento extremadamente interesante pero no termina de estar perfectamente pulido. Sus ideas están ahí pero la forma en las que las traslada no acaba de tener una formulación redonda.
Gran parte del peso del filme lo lleva la actriz francesa Juliette Binoche (“Caché”, "El vuelo del globo rojo”) quien representativamente en una escena como la del restaurante da una lección de cómo expresar distintas y diferentes emociones sin cambiar de plano. El filme supone el primer papel cinematográfico de su co-protagonista William Shimell, cantante de ópera de profesión, quien sin tener la experiencia de Juliette Binoche da entereza y presencia a su personaje con suficiente aplomo.
“Copia certificada” es una película que aspira a tener una mayor intelectualidad que disfrute, en la que únicamente a través de dos personajes, su interacción y puntuales encuentros con otras personas, intenta elaborar unas ideas y unas sensaciones, algo que logra de una forma cautivadora aunque levantando demasiados interrogantes. |